El íngel de Arzú


En lugar de mostrar de manera imparcial los excesos y la prepotencia de la Policí­a Municipal de Tránsito, el informativo «Noti 7» es un medio propagandí­stico de la comuna metropolitana dirigida por ílvaro Arzú. Este personaje arrogante, además de asfixiar a la Revista Crónica, en 1988 forzó el cierre del noticiero «Siete Dí­as», transmitido por canal 7. El director de ese medio, Gonzalo Marroquí­n Godoy, denunció que recibió fuertes presiones para censurar toda información que perjudicara al entonces alcalde Arzú, amigo personal del magnate de la televisión abierta, el mexicano Remigio íngel González y González. Marroquí­n pidió al Congreso de la República la modificación de la Ley de Radiocomunicaciones para impedir que los extranjeros controlen los medios de comunicación y se ofrezcan acciones en subasta pública para ser adquiridas por guatemaltecos.

Marco Vinicio Mejí­a

González y González era vendedor de anuncios de canal 7. Su fortuna inició en 1976, al entablar amistad con un ex presidente mexicano. La esposa de González, Alba Elvira Lorenzana, y la suegra de aquél, Sara Aurora Cardona, ambas guatemaltecas, compraron las acciones de canal 7 y canal 3.

Byron Barrera Ortiz, en «El delito del búho», sostiene: «Al parecer, la compra formó parte de la estrategia de un consorcio mexicano para controlar los medios de comunicación en América Latina. Así­, González y González resultaba con inversiones en acciones de canales de televisión en Panamá, El Salvador, Costa Rica, Perú, República Dominicana y Guatemala.» (1992: 168).

La organización no gubernamental IDEA (Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral), estableció que en Guatemala: «La evolución de la televisión refleja las caracterí­sticas de la conformación de un consorcio monopólico privado, con bajos niveles de competencia. La operación de cuatro (3, 7, 11 y 13) de los cinco canales abiertos de la televisión está asociada a la propiedad de un consorcio de capital predominantemente mexicano. El alto grado de poder mediático, concentrado en este consorcio extranjero, se convierte en un extraordinario instrumento de poder informativo, cultural y económico, con implicaciones negativas para el proceso democrático nacional.» (1999: 199).