La Comisión Europea piensa anunciar a finales de mayo el regreso a Europa de los pollos estadounidenses desinfectados con una solución cloratada, prohibidos desde hace diez años, en un gesto diplomático que suscita sin embargo el descontento de los gobiernos de la región.
La propuesta de levantar la prohibición, en vigor desde 1997, irá acompañada de numerosas condiciones sanitarias como, por ejemplo, la obligación por parte estadounidense de aclarar con agua potable los pollos una vez desinfectados.
Esas aves, bautizados como «pollos a la lejía» por sus detractores, quedarán claramente identificadas con etiquetas en las que figurará la información correspondiente para el consumidor europeo, según una versión provisional del proyecto, que se hará oficial el 28 de mayo.
Su entrada en la UE sería provisional durante dos años, período en el que se pedirían nuevos informes a los científicos sobre los potenciales efectos de las cuatro sustancias químicas usadas en la desinfección de los pollos en Estados Unidos (entre ellas el dióxido de cloro).
De esta forma se intentará ver si esas sustancias pueden conllevar, por ejemplo un aumento de la tolerancia de ciertas bacterias por el organismo o si pueden presentar un peligro para el medio ambiente.
El método estadounidense tiene como objetivo matar o reducir el número de bacterias que pueden aparecer en la carne de pollo -esencialmente las salmonelas o las del género campylobacter- antes de su consumo.
Los veterinarios de la UE, por su parte, prefieren los controles de higiene a lo largo de la cadena alimentaria en lugar de esa desinfección química.
Hace un mes, una mayoría de ministros europeos de Agricultura señaló sus reservas sobre el proyecto en una reunión en Luxemburgo. Esto hace pensar que, quizás, no logre la mayoría necesaria para poder ser aprobado.
«Francia se opone a la reanudación de las importaciones de pollos estadounidenses desinfectados con cloro porque los consumidores europeos no desean que haya en el mercado carne de ave que ha sufrido un tratamiento de ese tipo», anunció hoy el ministerio de Agricultura en París.
La víspera, el ministro alemán de Agricultura, Horst Seehofer, se expresó en el mismo sentido.
Un alto responsable de la Comisión, sin embargo, denunció en los últimos días a Francia afirmando que aplica una solución cloratada a los pollos exportados a Arabia Saudita.
Esta información fue desmentida hoy por una portavoz de la Comisión, que señaló que ningún Estado de la UE usa ese método de desinfección.
El proyecto de la Comisión se hará público antes de una cumbre UE y Estados Unidos en junio. Por el momento, permitirá fortalecer el Consejo Económico Transatlántico, un foro creado hace un año para suavizar las diferencias comerciales entre ambas partes.
Una importante delegación estadounidense encabezada por Daniel Price, consejero del presidente George W. Bush para los asuntos económicos internacionales, asistía hoy en Bruselas a la segunda reunión del citado Consejo Económico Transatlántico, presidido por parte europea por el comisario de Industria, Gí¼nter Verheugen.
En noviembre de 2007, en la primera reunión de esa nueva instancia, en Washington, Verheugen se comprometió a zanjar el tema de los pollos. Y desde hace una semana lleva a cabo una intensa campaña de comunicación para demostrar que mantendrá su promesa y acabará con la prohibición.