Las fuerzas pro occidentales serbias iniciaron hoy las negociaciones para formar una coalición gubernamental, después de reivindicar una inesperada victoria en las elecciones legislativas de ayer contra los nacionalistas, que negaron su derrota.
El presidente serbio, Boris Tadic, afirmó que su bloque europeísta ganó las elecciones, pero todo parece indicar que necesitará el apoyo de por lo menos un partido nacionalista.
«Los ciudadanos de Serbia confirmaron sin lugar a dudas la vía europea. Es necesario formar un gobierno cuanto antes», afirmó Tadic en la sede de campaña de su formación, el Partido Democrático (DS).
«El Partido Democrático será el actor clave en el futuro gabiente», afirmó el presidente, negándose a revelar quién podría ser su primer ministro.
«Las negociaciones no serán fáciles pero les advierto a todos que no jueguen con la voluntad electoral de los ciudadanos e intenten llevar de nuevo a Serbia al aislamiento de los años 1990», declaró, en referencia al régimen autocrático del presidente Slobodan Milosevic.
Entre los posibles socios gubernamentales de los demócratas está el Partido Socialista de Serbia, fundado por Milosevic, y el Partido Liberal Demócrata, cuyo líder, Cedomir Jovanovic, negoció la detención de Milosevic en 2001.
Los recuentos parciales de la comisión electoral, los sondeos a pie de urna y los resultados anunciados por varios partidos mostraron en la madrugada de hoy que la alianza «Por una Serbia Europea», encabezada por el DS, se encaminaba a obtener el 39% de los votos.
Sin embargo, el ultranacionalista Partido Radical Serbio (SRS) advirtió a Tadic de que no cante victoria antes de tiempo.
«Puede formarse una coalición sin el Partido Democrático y advertimos a Serbia de ello», afirmó el líder radical Tomislav Nikolic.
Si se confirma, este resultado representaría un gran avance para Serbia, donde varios gobiernos han intentando sin éxito lograr una unidad política para entrar en la Unión Europea (UE), desde que Milosevic fue derrocado en un levantamiento popular hace ocho años.
Esas divisiones centraron la campaña electoral, en la que Tadic y sus aliados fueron tildados de «traidores» por haber firmado un acuerdo de acercamiento con la UE. La mayor parte de países miembros de la UE han reconocido la independencia de Kosovo.
Según el analista político Vladimir Pavic, Tadic y su plataforma «Por una Serbia Europea» deben iniciar inmediatamente la negociación de cara a la formación de una coalición de gobierno para «machar mientras el hierro está caliente».
«El gobierno debe formarse rápidamente. Los ciudadanos debería tener una prueba rápidamente de que han elegido con sabiduría: más inversiones, una entrada más rápida en Europa, valores económicos estables», afirma Padic.
«Este gobierno tiene también la oportunidad de durar más tiempo que cualquier otro desde la expulsión de Milosevic. Esta opurtunidad debe aprovecharse», agrega.
La presidencia eslovena de la UE se apresuró a celebrar lo que calificó de «victoria clara» de las fuerzas proeuropeas, al tiempo que afirmaba esperar que se pueda formar próximamente un nuevo gobierno «con una agenda europea clara».
Las elecciones legistivas serbias tienen lugar tres meses después de que la provincia de Kosovo, de mayoría étnica albanesa, declarase unilateralmente su independencia de Serbia, conduciendo a la caída del gobierno del nacionalista Vojislav Kostunica entre divergencias sobre la relaciones con la UE.
Según la organización no gubernamental Centro a Favor de Elecciones Libres y Democráticas, 61% de los 6,7 millones de electores participaron en las elecciones, cuyos resultados oficiales deben ser anunciados de aquí al jueves.
La Unión Europea (UE) respiraba aliviada hoy tras el triunfo de los pro europeos en las legislativas serbias de ayer, que deberá ponerse manos a la obra para hacer realidad el acercamiento prometido a Belgrado, complicando todavía por la fuga de Radovan Karadzic y Radko Mladic.
Desde anoche, la presidencia eslovena de la UE y el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, no perdieron ni un minuto para celebrar «la clara victoria» de las «fuerzas pro europeas» del Partido Democrático (DS) del presidente serbio Boris Tadic, y para expresar su esperanza de que el país forme un nuevo gobierno acorde al resultado de las urnas.
«Espero que se forme rápidamente un nuevo gobierno que se comprometa con firmeza en las reformas y en lograr las condiciones necesarias para nuevos avances hacia Europa. Un gobierno semejante tendría todo el apoyo de la Unión Europea», afirmó Solana hoy en un comunicado.
Pero por ahora, nada garantiza que ese deseo se haga realidad.
Si el partido de Tadic dio la sorpresa al imponerse en las elecciones, pese al resentimiento de los serbios frente a Europa que respaldó la independencia unilateral de Kosovo, la formación de una coalición gubernamental decididamente pro europea, será una tarea difícil.
El DS volverá a estar casi en igualdad de escaños con los nacionalistas en el Parlamento y podría verse obligado a una alianza con alguna de las dos formaciones de esa tendencia.
A pesar de su derrota, el líder de los ultranacionalistas pro rusos, Tomislav Nikolic, podría intentar formar una coalición con las fuerzas del primer ministro saliente, Vojislav Kostunica y con el Partido Socialista (SPS), fundado por el difunto Slobodan Milosevic.
De ahí el apuro de los 27 para mostrar avances en el acercamiento de la UE con Serbia.
La victoria de Tadic debería permitir al país «avanzar en el camino de la UE, incluyendo el estatuto de candidato», prometió la presidencia eslovena de los 27 que en su carácter de ex República de la Federación Yugoslava -de la cual se independizó en 1991- desempeñó un dinámico papel en el asunto en los últimos meses.
El problema es que si la UE hizo un gesto a favor de los pro europeos en Serbia al firmar, semanas atrás, un acuerdo de asociación con Belgrado, primera etapa hacia la adhesión, por ahora, ese texto, no tiene efecto.
Pues entrará en vigor si Belgrado «coopera plenamente» con el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPI) de La Haya.
Esa fue la condición planteada por belgas y holandeses, que reclaman la detención del ex jefe político de los serbobosnios, Radovan Karadzic y sobre todo del ex jefe militar Ratko Mladic, inculpado de genocidio por la masacre de unos 8 mil musulmanes en 1995 en Srebrenica, enclave bajo protección de los cascos azules holandeses.
«Esa condición será mantenida pero tenemos esperanzas de que con un gobierno más pro europeo en Serbia, se mejore la cooperación con el TPI», subrayó un diplomático europeo.
En su opinión, «hay una margen de maniobra» para interpretar la cooperación «íntegra y plena» de Serbia, que no necesariamente está vinculada al arresto efecto de ambos fugitivos.
«Quizá sea simplemente imposible para los serbios entregar a Mladic pues, quizá, ya no está en ese país», indicó, antes de destacar que una actitud más cooperativa de Belgrado en la búsqueda de los dos ex jefes serbobosnios, podría ser suficiente para convencer a los 27 a que ratifiquen el acuerdo antes de otorgar a Serbia el estatuto de país candidato.
Claro que las negociaciones durarán, de todos modos, varios años.