El gobierno anunció ayer un paquete de medidas económicas que persigue aliviar el impacto de la crisis mundial que está afectando a Guatemala por el alto precio de los productos derivados del petróleo y de la canasta básica, lo que hizo que se iniciara un esfuerzo para acordar precios que ha prosperado en el caso de la harina de trigo, de la carne negra de pollo y de aceites vegetales, aunque evidentemente no se logró igual resultado con el gas propano, no obstante que el mismo presidente Colom había anunciado el acuerdo con los importadores de ese producto.
Creemos que las diez medidas anunciadas ayer por el gobierno son correctas aunque evidentemente no van a producir resultados de corto plazo ni en forma espectacular, porque debemos entender que la dimensión de la crisis es demasiado grande como para que pueda pensarse en paliarla de esa forma. Lo más urgente, sin duda alguna, es el impulso acelerado a la producción de granos básicos, puesto que la crisis parece estar desatada para largo tiempo y es un hecho que en el país puede haber hambruna por merma en la producción. El tema es que las lluvias están prácticamente por iniciar y si los productores no tienen ni semilla ni fertilizante, como es el caso, por más esfuerzos que se hagan no aumentará la producción y las condiciones para el futuro se vuelven críticas.
No pretendemos ser agoreros ni caer en la práctica de criticar todo lo que haga no sólo este gobierno sino que el mismo Estado, pero es importante reconocer que el margen de maniobra no es muy grande, que existen condiciones objetivas que hacen pensar en serias dificultades que escapan al control de nuestras autoridades, por buenas que puedan ser sus intenciones. Y cabalmente por ello es que pensamos que la idea de promover acciones que sean basadas en un auténtico esfuerzo de solidaridad es urgente, porque todos los sectores del país tienen que entender cuán duras son las condiciones que se nos vienen y las consecuencias que para el país puede tener la inestabilidad que genere la insatisfacción social.
Repetimos que el margen de maniobra es muy limitado por las condiciones especiales de esta coyuntura en la que el peso de la inflación importada es muy grande. Y no está de más recordarle al gobierno y a las autoridades monetarias, que la crisis tiene mucho que ver con la devaluación del dólar mundialmente, salvo en Guatemala, donde se le apuntala artificialmente encareciendo más las importaciones, elemento que deben tomar en cuenta como acción concreta para paliar el impacto de la crisis mundial.