El final de una semana dura


El lunes, los vecinos de Chinautla y San Pedro Ayampuc realizaron una enérgica protesta en contra del alza del pasaje de las rutas cortas, que, en su caso, aumentó un quetzal.


El paro del transporte pesado aún no provocaba tanta tensión, por lo que este piloto aprovechó para descansar un rato.Para el miércoles, ya eran bastante visibles las largas colas de los vehí­culos pesados que se negaban a transitar, provocando congestionamiento y desabastecimiento de productos.El colapso del sistema de gasolineras fue el más sufrido por la población. El miércoles el promedio para conseguir gasolina era de una hora de espera, y la mitad de las estaciones ya no contaba con el producto.Al final, el abastecimiento de gasolina se normalizó y se calmó con la falta de combustibles, pero ¿se habrá solucionado el problema?

¿Quién se iba a imaginar? La crisis, que golpea por todos lados, ha provocado tensiones en varios niveles. Pero, en especial, estos cinco dí­as los ciudadanos guatemaltecos sudaron la gota gorda a causa del transporte, tanto pesado como el de pasajeros. Fotos Carlos Duarte y José Orozco / La Hora.