«Estos son mis poderes»
C. Cisneros
Ayer mi hijo Andrés me recibió con un ramo de flores rojas. Hoy nuevamente recibí flores. En esta ocasión me las dieron Jairo, Ingry, Alvin, Víctor, Norma y Diana como una forma de expresarme su cariño, aprovechando el Día de la Madre. Fue una verdadera sorpresa y un gesto muy bonito. Con ellos nos vemos con frecuencia, nos saludamos, platicamos y expresamos nuestro mutuo respeto.
Sonia me envió una significativa postal, y Mishell un muñeco y viéndolo me siento agradecida de tener tan buenas personas a mi alrededor. Este día disfrutaré la compañía de mis hijos y mi esposo y visitaré a mi madre en el cementerio, quien murió hace ya quince años. Una mujer chapada a la antigua, dedicada a cuidar su hogar y atender a sus hijos a tiempo completo. Bueno con 9 hijos y algunos sobrinos con criar y educada para llevar su cruz, no tenía más que para donde elegir.
Ahora las mujeres sabemos que la maternidad no nos es inherente sólo por ser mujeres, sino puede y debe ser una decisión libre y concienzuda. Teniendo derecho a una educación en salud sexual y reproductiva y a elegir tener o no hijos y cuantos.
Aún así y de hecho las mujeres de las familias, madres o no son quienes realizan la verdadera labor comunitaria, ellas se encargan de las actividades sociales, desde los cumpleaños hasta las bodas y los entierros se encargan del cuidado de los niños, de los enfermos y de los ancianos.
Atienden y administran las casas y los hogares y dan cohesión a la familia. Así que hoy mis saludos a todas las mujeres, a las procreadoras y a las protectoras.
Los poemas alusivos a la fecha, se escuchan en la radio, los mensajes y saludos dedicados a las mamás en los medios de comunicación se hacen sentir. Y con suerte alguien se acordará y visitará a las madres de los asilos.
Que bueno, que por lo menos un día al año se recuerde y celebre a las mujeres, que como dice Carlos Fuentes, presidente de las Casas de Cultura, «quienes además de cumplir con la valiosa misión de preservar la especie y transmitir de generación a generación la moral, el idioma y la tradición cumplen con la misión de proyectos a su comunidad como líderes culturales».
Igual habrá quienes no puedan celebrar esta fecha como Olga López, Raquel Par, Ana Escobar y Elizabeth Rodríguez, pues si bien sus vientres se abultaron para dar cabida a sus hijas hoy sus brazos están vacíos. Sus niñas fueron arrebatadas y dadas en adopciones ilegalmente, pese a haber presentado las denuncias respectivas, antes el Ministerio Público.