«Somos Pistolita y Cuchillito», entraban diciendo a las camionetas, hasta que cayeron en manos de la Policía. Usuarios del transporte colectivo fueron presas constantes de los dos delincuentes que en varias oportunidades despojaron de sus pertenencias a los pasajeros, se aprovechaban del colorido disfraz de un payaso que en lugar de arrancar sonrisas causaba terror en los buses.
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En 2007, ambos delincuentes utilizaban esos nombres relacionados con arma de fuego y arma blanca. Pero años antes, también hubo otros personajes que se hacían llamar de forma similar: Machetillo y Pistolita, también para delinquir.
El presidente del Sindicato de Payasos, Marco Fernández explica que esas personas usaron de mala fe el disfraz honrado, para cometer fechorías durante varios meses. Ellos utilizaron la vestimenta para lograr sus propósitos negativos, por ello se formó el sindicato de payasos.
Hasta mayo de 2008 se registran 80 payasos afiliados, quienes deben portar su carné vigente, el cual contiene la siguiente información: Sindicato de Trabajadores Artistas de Guatemala y Similares. «Los datos se dieron a conocer a los choferes de los autobuses y para que la gente se sienta respaldada cuando contratan un artista para amenizar fiestas infantiles, entonces tiene que llevar su identificación, por ello hay que hacerlo saber para que se sientan seguros en el autobús o en casa», dice Fernández.
El Código Penal guatemalteco apunta en el artículo 27 inciso 9no. referente a las circunstancias agravantes que le puede perjudicar a aquella persona que trate de engañar a otra para robar o cometer actos delictivos. «Artificio para realizar el delito. Cometer el delito empleando astucia, fraude, disfraz o cualquier otro engaño suficiente para facilitar la ejecución del delito u ocultar la identidad del delincuente».
En las calles
Adultos y niños vestidos como payasos se han multiplicado y rondan en las principales calles y avenidas de la ciudad como limpiavidrios, malabaristas, vendedores o simplemente con el afán de pedir una limosna.
En las avenidas Petapa, Roosevelt y San Juan hay algunos asociados que trabajan en la ruta de autobuses, pero se sabe que son auténticos cuando portan su gafete, lo que garantiza que son afiliados, pues éstos tienen un número de teléfono, una foto del payaso maquillado y otro desmaquillado, también un número de identificación.
La Asociación trata de evitar las copias de carné de identificación, otra manera que tratan de imitar los delincuentes para confundirse en el mundo del espectáculo, explica Marco Fernández.
Los bandidos tratan de ser más astutos que la persona honrada que trabaja como bufón. Afecta que hoy hay accesibilidad de maquillajes para los artistas, se puede conseguir ropa vistosa y colorida en las pacas, hay facilidades para delinquir, pero cuando uno de ellos se viste así son simples y sin gracia.
Es fácil identificar a un payaso auténtico y honrado, su maquillaje es hermoso, los zapatos son largos mientras el delincuente usa tenis u otra clase de zapato que le permite correr con mayor facilidad para escapar de sus víctimas. Y qué decir de la nariz, es elegante. Los delincuentes no usan narices, analiza Fernández.
Otros timos
Consultado acerca de los distintos timos que siguen perjudicando a la gente en las calles, el vocero del Ministerio de Gobernación, Ricardo Gatica Trejo, indicó que la figura del payaso es explotada, consideran que esa figura como alguien que no tiene valor, así los malhechores la utilizan con menosprecio, como lo hacen con las víctimas.
Resalta que un disfraz que pasa desapercibido para la mayoría es la persona bien vestida a la que no se le tiene desconfianza. Un hombre o mujer bien vestido puede ser estafador a un nivel superior. Otra técnica es el disfraz de indigente utilizado para robar de inmediato aquello que tenga en la mano el transeúnte.
Otra serie de timos menores y por los que han caído incautos es la barra de oro, el sospechoso dice cómpreme esta barra de oro puro, estoy necesitado, déme tanto, la persona es embaucada y al valorarlo se da cuenta que el supuesto oro está alterado.
Canasta de enchiladas, esa ha sido otra forma para robar el dinero a las personas. Una niña se acerca y la persona inocente le bota el producto a la niña que llora, entonces la víctima decide pagar por el accidente. Los niños son manejados por adultos.
Actualmente existen timos más sofisticados, a través del teléfono el bandido ofrece premios pero a cambio se debe comprar tarjetas de teléfono, se proporcionar los códigos o bien se pide que las depositen en un lugar determinado. La víctima cae, pierde su dinero y nunca recibe el premio.
El caso de timo mayor es el autosecuestro que generalmente hacen los adolescentes a los padres para obtener dinero. Los patojos se ponen de acuerdo y piden a veces hasta Q100 mil y cuando se hace la investigación resulta que se trata de un auto secuestro fraguado por estudiantes a final de curso o parejas de enamorados, expuso Gatica Trejo.
Otros casos
En 2007 Autoridades de la Escuela Urbana Mixta Justo Rufino Barrios, alertaron a través de un comunicado a los padres de 600 alumnos, acerca de cómo actúan los delincuentes, en algunos casos usando disfraces de payaso.
Vecinos y usuarios afectados alertaron en 2006 que hombres y mujeres de aproximadamente 40 años de edad, en parejas, cometían asaltos a mano armada en las rutas de autobús 40 R y 40 P, en su largo trayecto sobre la calzada Roosevelt y bulevar Liberación.
Otros guatemaltecos pidieron auxilio por el surgimiento de bandas criminales como grupos de adolescentes y adultos jóvenes, mujeres supuestamente en estado de gestación y grupos de payasos, operando como bandas de asaltantes armados de machetes.
Quizá lo más sofisticado para engañar gente evitar el cara a cara y meter de forma virtual la mano en el bolsillo ajeno, se encuentra en la alta teconología de pasos agigantados a través de la red mundial de internet, que poco a poco acapara más el interés de la gente.
Son timadores invisibles que no necesitan el vestuario y maquillaje de un payaso. Existen quejas frecuentes principalmente sobre estafadores, quienes a través de publicidad electrónica, han conseguido números de tarjetas de crédito para robar información, contraseñas e identidad de las personas y luego hacen uso de dinero gratis. También se quejan que por medio del timo los astutos logran cargar costos en compras que las personas nunca ordenaron.
Asimismo en internet, a las personas les ofrecen oportunidades de negocios y el «Trabaje desde su casa» a cambio de cantidades de dinero previas a debitar por medio de tarjeta de crédito, y otra vez usan datos personales del estafado para descargar cantidades de efectivo gratis.
Existen en la red planes de inversión para hacerse rico rapidamente.Hasy ofrecimientos de paquetes de viajes vacacionales y promociones de película, que si algunas veces se cumplen, las personas en su destino o al regresar encuentran cargos por otros servicios no requeridos o que no disfrutaron, siempre con cargo a una tarjeta de crédito.
Los más atrevidos sufren el engaño de los timadores de la red electrónica, quienes ofrecen descargas de programas de computadora para observar paginas de sexo u otros videos gratuitos, sin embargo al conectar su equipo para disfrutar la ansiada fantasía, la cuenta de teléfono se podría estar incrementando y eso no aparece en la pantalla.
La medicina alterantiva curativa y milagrosa sin respaldo de profesionales, puede enfermar el cuerpo y la economía de los estafados, pero al final son fraudes que algunas veces por descuido, desinterés o consentimiento de las personas, ocurren.
Esfuerzos por contrarrestar esa clase de estafas de última generación han habido, los expertos han recomendado que los usuarios de internet antes de comprar y escribir su número de tarjeta de crédito y sus claves, deberían leer las condiciones de compra, los reglamentos, el respaldo comercial que aparece en el portal virtual y así evitar engaños y perdida de dinero.
En las ciudades donde transita la mayoría, el cuidado con los timadores también debe ser personal, porque dificilmente en esos casos podrá llegar en su auxilio algun defensor del consumidor o del usuario, piensan algunas personas que han sido afectadas en alguna oportunidad.
El 29 de abril pasado fue asesinado Luis Estuardo Mazariegos Rodas, de 45 años, quien en el mundo artístico era conocido como Capirucho. Desde ese momento surgieron dudas acerca del artista, dijo el dirigente de los cómicos. Pero Capirucho era un payaso que andaba trabajando ese día, recién había salido de una función en la colonia Lo de Bran zona 6 de Mixco cuando lo asesinaron al disparar en su contra más de diez balas.
Este año se afilió, era una persona correcta, divertida, no le gustaba meterse en problemas. Después de dos semanas las autoridades no han informado nada acerca de su muerte, indicó Fernández.
Actualmente el sindicato de artistas, para proteger payasos, tiene cobertura en la capital. Se está formando la sección Suchitepéquez para identificar a la mayoría de payasos de la Costa Sur. Entre otros proyectos está formar la sede oriente y occidente del país, se informó.