El Tribunal Supremo Electoral de El Salvador (TSE) empieza a aplicar las recomendaciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) para garantizar la «transparencia» en las próximas elecciones previstas para enero y marzo de 2009.
«Las observaciones (que formuló la OEA) se están trabajando y a finales de julio creemos que vamos a tener concluidas las que se demandan, para que la OEA pueda dictar lo siguiente: el registro electoral salvadoreño es un instrumento idóneo y válido para desarrollar el proceso electoral», declaró a la televisión local el presidente del TSE, Walter Araújo.
En diciembre pasado, tras una auditoría de dos meses, la OEA estableció recomendaciones de corto, mediano y largo plazo para borrar la desconfianza que prevalecía principalmente en el padrón de electores, objeto de múltiples críticas, al punto que la oposición de izquierda sostenía que «los muertos votaban» en el país.
Entre las recomendaciones de la OEA, figura la de «estandarizar» los formularios de documentos como partidas de nacimiento, actas de defunción de las 262 alcaldías del país para evitar problemas de creación de bases de datos poblacionales.
Araújo destacó que lograr cambiar el sistema del archivo físico en el Centro Nacional de Registros de las Personas Naturales requiere de «una inversión millonaria».
El magistrado presidente del TSE destacó que entre las medidas de corto plazo que la OEA definió se encuentran «la creación de un manual técnico» que defina «cómo se va a mecanizar la vigilancia del registro electoral».
Otra solicitud de la OEA, que ya es estudiada por los magistrados del TSE, es la elaboración de un manual de cómo se realizará una «auditoría permanente» en el organismo electoral, para no estar contratando ese servicio cada vez que se realiza una elección.
La tercera recomendación es crear «un plan de desarrollo informático» que sirva para la depuración del registro electoral.
«Si estos tres instrumentos están dados (manuales de vigilancia, de auditoría y el informático para depuración del padrón), las otras acciones son de un corte menos dramático», subrayó Araújo.
Un poco más de cuatro millones de salvadoreños están convocados a las urnas el 18 de enero de 2009 para elegir a 84 diputados y 262 concejos municipales, y el 15 de marzo del mismo año para designar a un nuevo presidente y vicepresidente.
Si en la primera ronda ninguno de los candidatos presidenciales logra la mitad más uno de los votos emitidos, se producirá una segunda ronda electoral el 19 de abril de 2009.