Israel celebra sus 60 años


Con barbacoas al aire libre y desfiles militares, los israelí­es celebraron hoy los 60 años de su existencia, mientras los palestinos conmemoraron la «nakba», la «catástrofe» que supuso para ellos la creación del Estado judí­o.


Los festejos hebreos se vieron sin embargo empañados por la misteriosa investigación que involucra a su primer ministro.

Según las radios pública y militar israelí­es, el silencio absoluto impuesto por la justicia al asunto que involucra a Ehud Olmert, calificado de «muy serio» por la prensa local, podrí­a ser levantado al término de los festejos, la noche del jueves.

Entre tanto, los israelí­es celebraron su «Fiesta de la Independencia» haciendo picnics en los parques, playas y jardines.

El ejército aportó su contribución a la fiesta con sus aviones, que sobrevolaron todo el paí­s. Decenas de paracaidistas se lanzaron frente a una playa de Tel Aviv, para ser luego recogidos por lanchas de la Marina israelí­. Uno de ellos aterrizó de forma accidental entre los espectadores y causó siete heridos.

Para este dí­a, el ejército abrió al público una decena de sus bases, entre éstas una de inteligencia militar, cerca de Tel Aviv. En Haifa (norte), una decena de orquestas militares extranjeras participaron en un desfile.

Los festejos estuvieron no obstante bajo alta vigilancia por temor a atentados palestinos. Miles de policí­as y soldados fueron movilizados para la ocasión.

Desde el lunes y hasta el fin de la fiesta, el ejército israelí­ cerró Cisjordania invocando razones de seguridad.

Pero en el terreno polí­tico, la situación es diferente.

El primer ministro israelí­ aseguró el domingo que quiere «cooperar» con la policí­a en una investigación que lo involucra y se declaró confiado en su resultado, lamentando la propagación de «rumores viciosos y dañinos».

El diario Yediot Aharonot indicó que, al parecer, Olmert es sospechoso de haber recibido importantes sumas de dinero de un empresario norteamericano para financiar sus campañas electorales.

Hasta ahora, el tribunal de Jerusalén a cargo del caso se limitó a revelar que «un ciudadano extranjero» involucrado habí­a declarado como testigo.

Por otra parte, los palestinos inauguraron en Cisjordania un «campo de retorno» para mostrar sus ví­nculos con la tierra de la que fueron expulsados por Israel, cuando se creó el Estado.

El «campo de retorno», que contó con la presencia del primer ministro palestino Salam Fayyad, se ubicó en tiendas instaladas en un terreno de Ramala, cerca de Muqata, el cuartel general de la Autoridad Palestina.

Acoge una exposición de fotos y de documentos que explican la «nakba», la «catástrofe», y en ella tendrán lugar varios coloquios sobre el tema.

Cerca de 760.000 palestinos fueron obligados a desplazarse durante la creación del Estado de Israel.

El destino de estos refugiados y de sus descendientes, un total de 4,5 millones de personas, es el tema más doloroso en el conflicto israelo-palestino, ya que Israel rechaza la posibilidad de un retorno palestino a lo que fue su territorio.