Cada vez más deprimidas


Las mujeres latinas en Estados Unidos son más propensas a enfermedades como la depresión o desórdenes alimenticios, debido a las dificultades que encuentran para la adaptación.

La depresión y otros problemas mentales están aumentando entre las inmigrantes latinoamericanas en Estados Unidos, que luchan contra los problemas económicos y la brecha cultural, indicaron expertos.


«Si se analizan los factores socioeconómicos, los latinos tienen la misma tasa de depresión que otros grupos de población, pero como los latinos en general son más pobres, tienen tasas más altas de depresión», dijo a la AFP Sarah Huertas-Goldman de la Universidad de Puerto Rico, en una reunión anual de la Asociación estadounidense de Psiquiatrí­a.

«Es porque son pobres, con todo el estrés que eso trae», explicó.

Las mujeres adolescentes latinas en Estados Unidos son el grupo que más probablemente analice la posibilidad del suicidio, según un informe realizado por el Centro de Control de Enfermedades.

Casi un cuarto de las adolescentes latinas habí­a considerado suicidarse, comparado con el 17% de los adolescentes en general, mostró el estudio.

Según Natalie Weder, del Departamento de Psiquiatrí­a de la Universidad de Yale, el 53% de las mujeres mexicano-estadounidenses sufre depresión post-parto, cinco veces más que la tasa promedio para las mujeres en Estados Unidos.

«En América Latina no tienes un hijo sola. Tienes abuelas, tí­as, madrinas para ayudarte», explicó.

«Tienes una licencia por maternidad más larga que aquí­ y menos presiones financieras para que la madre regrese al trabajo a ayudar al padre, que probablemente esté trabajando innumerables horas para que su familia sobreviva», dijo Weder a la AFP.

«Todo es un gran estrés y aumenta la depresión», indicó.

El estrés de adaptarse a la sociedad estadounidense también alimenta la depresión y los desórdenes de comportamiento, estimó Andrés Pumariega, del Departamento de Psiquiatrí­a del Reading Hospital de Pensilvania.

Los inmigrantes latinoamericanos intentan mantener los ví­nculos familiares tradicionales que dominan su cultura mientras desarrollan una postura centrada en sí­ mismo para buscar el éxito, tan apreciada en la sociedad estadounidense, indicó.

«Eso suma estrés: si no logras la suficiente aculturación no serás exitoso; si te adaptas demasiado, podrí­as quedar aislado de tu familia», explicó.

Además, las mujeres latinas jóvenes que logran navegar entre las diferencias culturales que separan a los latinos de la mayorí­a de origen europeo en Estados Unidos son más propensas a desarrollar desórdenes alimentarios, estimaron los expertos.

«En las latinas que lograron la aculturación, las tasas de desórdenes alimentarios son equivalentes a las de las mujeres estadounidenses», dijo Pumariega.

«En América Latina no existe la misma presión para ser delgada que aquí­. Llegas aquí­ y se supone que debes pesar 4,5 kilos menos», explicó Weder.

Las jóvenes latinoamericanas luchan contra las dietas altas en calorí­as y el estilo de vida más sedentario de Estados Unidos y el ideal ultra-delgado mostrado por los medios, mientras buscan ser aceptadas por sus pares estadounidenses.

«Así­ que hacen dietas, toman laxantes y diuréticos y antes que te des cuenta están en territorio peligroso», dijo Pumariega.

Las latinas también deben enfrentar su propia cultura, que tiende a aceptar mejor las historias masculinas de éxito que las femeninas.

«En la cultura latina, si un hombre tiene éxito es más aceptado que si una mujer lo tiene», dijo Weder.

Pocas latinas buscan ayuda por problemas como depresión o pensar en el suicidio, indicaron los expertos.

«Dicen «dejadez», lo solucionaremos nosotras», indicó Huertas-Goldman. «Y ese aislamiento es peligroso».