Se acaba la gasolina


Las estaciones de servicio agotaron sus reservas de combustible y miles de usuarios quedaron en las filas esperanzados en conseguir combustible, ahora escaso por el paro de traileros.

Más pilotos de unidades del servicio pesado han detenido la marcha en las carreteras durante las últimas horas, con lo que se amplió el paro camionero que trata de eliminar la restricción de horarios de circulación para ingresar a la capital. El combustible se agotó en la ciudad y la escasez empezó a causar contratiempos generales para la población.

Gabriel Herrera
lahora@lahora.com.gt

Ya rebasaron las 48 horas de huelga en las entradas a la ciudad por las rutas al Atlántico y al Pací­fico, pero ninguna de las partes cede. Las carreteras están casi desiertas, por donde transitan pocos vehí­culos livianos, además de ser mí­nima la circulación del transporte extraurbano. El tráfico en las calles de la capital disminuyó en alto porcentaje y las estaciones de servicio de combustible agotaron las existencias con precios aumentados.

Esta mañana en la ruta al Atlántico los pilotos en huelga empezaron a restringir con mayor fuerza el paso de pequeños camiones y picops que transportan carga. Hubo un altercado con los tripulantes de un camión que no quiso hacer el alto, lo que provocó que la unidad fuera agredida en el kilómetro 20, entrada a Palencia donde se ubica el inicio del paro.

En la carretera al Pací­fico también aumentaron las filas de unidades del servicio pesado. Debido a ello la circulación es lenta para el que tiene privilegio de seguir la marcha. En ambos puntos estratégicos de la huelga se pudo comprobar que los camiones estacionados están con cargas de hierro, pollo, cemento, combustibles, gas propano, aguas gaseosas, minerales, materias primas, furgones refrigerados y con productos especiales.

Según los inconformes, más de 10 mil pilotos de tráiler siguen acuerpando el movimiento pese al cansancio, la desesperanza y la lejana solución que se vislumbra, la cual de lograrse, evitarí­a contratiempos a la población.

De acuerdo a denuncias, la mayorí­a de negocios grandes, medianos y pequeños en todo el paí­s empezó a generar pérdidas. Están detenidos y retrasados los embarques de productos perecederos. Consultados pilotos de buses escolares dijeron que el desabastecimiento prolongado de diésel, podrí­a ser causa para detener obligadamente las unidades.

Victoriano Zacarí­as, uno de los lí­deres del movimiento indicó que extraoficialmente se enteraron de intentos por parte del Organismo Ejecutivo para integrar una comisión de alto nivel que trate dicho tema, pero insistió que es extraoficial.

Lo que sí­ está firme es que «hasta que no nos escuchen y no se encuentre una solución no se levanta la medida», subrayó. «El objetivo que el movimiento de los traileros busca es, en primer término, eliminar los dos horarios de restricción de entrada a la ciudad», agregó.

Según Zacarí­as no es cierto el señalamiento de que son los tráileres los que causan los congestionamientos en las diferentes arterias capitalinas porque para ingresar a las zonas de industria y comercio, no son flotillas las que transitan, sino uno por uno en horarios distintos, explicó.

La restricción para el ingreso del servicio pesado a la ciudad capital es una historia que viene desde 2004; se inició con restringir el horario a partir de las 6:00 y hasta las 8:30 horas y de las 17:00 a 20 horas; desde 2006 aquellos horarios fueron ampliados por Acuerdo Municipal para prohibir que las unidades de carga ingresaran a partir de las 5:00 y hasta las 9:00 horas, y por la tarde de 16:00 a 21:00 horas.