Volcán obliga a doloroso éxodo


Una enorme columna de humo lanzada por el volcán Chaitén, el cual obligó a miles de chilenos a salir apresuradamente de sus hogares.

Más de 5 mil personas de dos poblaciones del sur de Chile emprendieron un doloroso éxodo por tierra y mar para escapar de los estragos de la erupción del volcán Chaitén, mientras que los efectos de la columna de ceniza, de más de 30 kilómetros de altura, se sienten con gran intensidad en territorio argentino.


La fuerte actividad del volcán se mantení­a hoy, pero con un cambio en la dirección de la columna de cenizas desde anoche, que afectarí­a ahora a la localidad chilena de Palena y a la argentina Bariloche.

Los poblados chilenos de Chaitén, a los pies del volcán, y Futaleufú, a unos 70 km de distancia, quedaron prácticamente despoblados tras concretarse una evacuación masiva ordenada por las autoridades luego del incremento de la actividad del macizo, que ayer levantó una columna de cenizas de más de 30 km de altura.

En Chaitén, la totalidad de sus más de 4 mil habitantes dejó la localidad y hoy sólo quedaban efectivos de la policí­a y marinos, junto a un puñado de periodistas y fotógrafos.

Las calles del pueblo estaban desoladas y cubiertas por una densa capa de cenizas. Todo el comercio cerró e incluso el municipio trasladó sus oficinas hasta la ciudad de Puerto Montt, a unos 200 km de distancia.

Una imagen similar presentaba el poblado de Futaleufú, que se encontraba bajo unos 30 centí­metros de cenizas, cuya inhalación es altamente nociva.

La mayorí­a de los evacuados abandonó sus hogares con mí­nimas pertenencias. Algunos lo hicieron contra su voluntad, ante la desesperación de dejar abandonadas las casas donde vivieron toda su vida, además de sus mascotas y otros animales.

«Por suerte alcanzamos arrancar, pero es angustiante no saber si tenemos casa y si nuestras cosas están donde las dejamos», relató Deborah Sanhueza, que permanece en un albergue en Puerto Montt.

«No querí­a venirme, pero habí­a demasiado ruido y las cenizas caí­an todo el dí­a», señaló por su parte Rosa Mayorga, una mujer de 62 años que también estaba albergada en Puerto Montt.

Según la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), el total de evacuados supera las 5 mil personas, la mayorí­a de las cuales se mantení­a en casas de familiares o amigos. Unos 600 estaban en albergues, instalados en colegios de la isla de Chiloé y en Puerto Montt.

La presidenta chilena Michelle Bachelet les prometió a todos «soluciones integrales» y un mejor futuro.

Los habitantes de Chaitén que fueron evacuados a la isla de Chiloé lo hicieron a través de embarcaciones de la Marina, en un trayecto que duraba hasta cinco horas. El resto lo hizo por tierra hasta Puerto Montt.

En Futaleufú el traslado se realizó hacia localidades argentinas vecinas.

Para hoy estaba previsto además el traslado de entre 5 mil a 8 mil cabezas de ganado.

El sur de Argentina ha sido fuertemente afectado por la lluvia de cenizas, que hoy obligó a cancelar los vuelos desde Buenos Aires a esta región, mientras que en la provincia de Chubut se mantení­a «el alerta y el operativo de precaución», dijo una fuente gubernamental chubutense.