El parlamento irlandés eligió hoy al proeuropeo Brian Cowen, de 48 años, como nuevo Primer Ministro, en reemplazo de Bertie Ahern, que dimitió la víspera tras 11 años al frente del gobierno.
Cowen, electo por 88 votos a favor por 76 en contra en el Dail (cámara baja del Parlamento), recibió una ovación de pie, antes de reunirse con la presidenta, Mary McAleese, que le pidió dirigir el gobierno.
«Es un gran día, un día muy emocionante», declaró Cowen poco antes de ser electo. «Estoy preparándome para la acción», dijo el flamante primer ministro y líder de Fianna Fáil, partido mayoritario de la coalición gubernamental, que tiene fama de «peleador».
La primera tarea del nuevo líder de Irlanda será garantizar el triunfo del «sí» en el referéndum sobre el Tratado de Lisboa, que ha sido convocado por Dublín para el 12 de junio próximo.
Si Irlanda – el único de los 27 Estados que debe ratificar el nuevo tratado mediante un referéndum – lo rechaza, ello constituirá un severo golpe para la Unión Europea.
Los últimos sondeos reflejan la indecisión de los 4,3 millones de irlandeses, pese a que el tratado cuenta con el apoyo del conjunto de partidos políticos representados en el parlamento, salvo el partido nacionalista Sinn Fein, que sólo cuenta con cuatro escaños, de 166.
Una encuesta publicada a fines de abril señala que sólo un 5% de los electores irlandeses dicen que entienden el tratado, y otra revela que el apoyo del «sí» ha caído ocho puntos, pasando a 35%, contra 31% que dicen que votarán no y 34% que se declaran indecisos.
El Tratado de Lisboa -que se elaboró para superar la crisis institucional provocada por el rechazo de Francia y Holanda a la Constitución Europea en 2005-, debería entrar en vigor en enero de 2009.
Hasta ahora lo han ratificado 11 países: Austria, Bulgaria, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Francia, Hungría, Malta, Rumania, Polonia y Portugal.
Además, a este político hábil y eficaz, que ha ocupado varias carteras ministeriales, entre ellas la de Exteriores, le tocará también garantizar la continuidad del crecimiento en Irlanda, que vivió 11 años de un «boom» económico, bajo las riendas de Ahern.
La economía de Irlanda, llamado «el tigre celta», ha sido afectada por una baja de las exportaciones, debido al alza del euro frente al dólar, y a un aumento del desempleo, en un contexto de alza del costo de la vida.
Cowen ha reconocido que asume las riendas de Irlanda cuando la economía experimenta un periodo de desaceleración, y ha recalcado que el actual sistema de salud «no es viable a largo plazo».
El nuevo primer ministro deberá por lo tanto ser más austero que su predecesor, que pudo bajar los impuestos y aumentar los subsidios sociales.
Cowen necesitará por ello toda la experiencia que acumuló al frente del ministerio de Finanzas, cargo que ocupa desde 2004 hasta hoy, para darle nuevo impulso a la economía nacional.