El impacto en el medio ambiente que provoca la generación de energía a partir de combustibles fósiles y carbón mineral, así como la extracción de minerales a cielo abierto, debe ser contemplado en una nueva política energética que considere la preservación de los recursos naturales, señalan organizaciones ambientalistas.
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María Eugenia Solís, legista de Madreselva, indica que la contaminación en el agua y el aire, producto de la explotación minera en Huehuetenango, ha tenido impactos negativos para la salud de las población de las aldeas de San Miguel Ixtahuacán, igual que en el resto de comunidades donde se desarrollan proyectos similares.
Los habitantes del lugar refieren que la muerte repentina de los animales de corral y las enfermedades agudas en los niños son producidas por los desechos líquidos que son arrojados en los ríos, que los pobladores utilizan para proveer el agua a sus hogares.
Según la jurista, la transferencia de regalías de las empresas mineras para el Estado, que representa el 1% de beneficios, es insuficiente para cubrir los daños que la actividad minera provoca en los recursos naturales.
«Los daños que están ocasionando en el lugar no se podrían reparar ni con el 50% de regalías, lo que realmente se necesita es implementar una nueva política que priorice el bienestar de la población y el territorio», señala Solís.
Nuevas alternativas
Yuri Melini, del Centro de Acción Social-Ambiental y Social, considera que la política energética debe dar un giro para que se reduzcan los impactos que provocan los combustibles fósiles y el carbón mineral en el medio ambiente.
«Las energías verdes de origen eólico y solar están cobrando auge en otros países y creo que con el paso del tiempo los guatemaltecos también tendremos que adaptarnos a ellas», señala.
Melini indica que no se opone a la generación de energía eléctrica a partir de carbón mineral, pese a los impactos que pudiese tener en el medio ambiente, ya que la situación energética regional requiere de una producción de bajo costo.
«El proceso será gradual, cada día vamos a necesitar más de las energías verdes y poco a poco vamos a desprendernos de los contaminantes», puntualizó.
Las organizaciones ambientalistas coinciden en que la importancia de que las actividades productivas deben estar balanceadas con la preservación del medio ambiente, ya que la contaminación del entorno natural podría ser más costosa de lo que se piensa.