Conveniente sería precisar en primera instancia qué significa la cooperación internacional, definir las modalidades y posteriormente analizar la evolución que a lo largo de estos años la cooperación internacional ha experimentado. He de detenerme finalmente a esbozar en un pequeño cuadro con lineamientos generales de la cooperación priorizada por región, en lo que se define como intereses geoestratégicos de los cooperantes. Mi interés esta tarde es darle una aproximación teórica y sistemática del devenir de la cooperación internacional que genere una crítica académica de este importante instrumento.
La cooperación internacional se refiere a las acciones enmarcadas en la implementación de una política exterior o política internacional entre sociedades diferenciadas por sus ingresos cuya finalidad suprema es la de coadyuvar en la generación de capacidades que permitan al menos favorecido alcanzar el desarrollo. Por sus orígenes son publica o privada, por los actores, multilateral, bilateral, descentralizada, no gubernamental o empresarial; por las características de los fondos, reembolsable (préstamo) o no reembolsable (donación); por la concesionalidad, condicionada o no condicionada; por su naturaleza, financiera y no financiera.
La prioridad de la agenda internacional y los mecanismos de cooperación internacional han variado ostensiblemente en los últimos seis años. De una agenda que focalizaba la cooperación internacional en el año 2002 a construir un nuevo orden mundial hacia aproximaciones de finanzas globalizadas, intereses políticos y necesidades humanas, se pasó por una cooperación que priorizaba su enfoque hacia temas tales como la gobernabilidad y los derechos humanos en el 2004, para finalmente llegar en el año 2006 a una focalización sobre los temas de prevención de conflictos, seguridad y desarrollo social (desde la multilateralidad abordada por los ODM), agenda que aún prevalece. Estos movimientos en la agenda internacional obviamente se encuentran influenciados por los intereses esbozados en las políticas exteriores de los países con un mayor peso dentro del sistema internacional, se atisba en el horizonte algunos esfuerzos por buscar mecanismos alternativos de cooperación en la llamada agenda sur – sur u horizontal, esfuerzo encomiable que topa con la realidad de la economía internacional, basta precisar que en las actuales circunstancias la agenda de la cooperación podría verse orientada a frenar una debacle económica mundial a la que me he referido con anterioridad en otros artículos, así como a paliar las hambrunas causadas por la guerra y los desastres naturales (cooperación asistencialista). Refiérase al reciente caso de Myanmar.
Por regiones mundiales la agenda de la cooperación internacional se ha enfocado en los últimos años en ífrica a trabajar temas tales como juventud, conflictos internacionales, sida, seguridad, conflictos intra Estados y a evaluar los roles de la ayuda al desarrollo. En Asia (sudeste asiático que es el mayor receptor) a trabajar en temas como la militarización, la ayuda al conflicto y prioridades alternativas para el desarrollo (generación de capacidades). En América Latina la cooperación internacional ha enfocado sus esfuerzos en los temas de seguridad estratégica, gobernabilidad y derechos humanos.
En la universidad suelo insistir a los alumnos sobre la necesidad de permanecer pendientes al desarrollo de la agenda mundial, esa agenda nuevamente se encuentra vinculada al análisis de coyuntura y al rol de los medios en la mediatización de los acontecimientos. No obstante, la agenda varía día a día y los temas que se incluyen en la agenda primordialmente se encuentran vinculados a los intereses de los «promotores de agenda». Como podrá usted magnificar en lo que respecta a ífrica como continente los puntos de agenda de la cooperación internacional son varios, esto sin lugar a dudas denota un enorme trabajo por delante con enormes retos y sacrificios.
Habrá que vincular al análisis del tema de la cooperación internacional los alcances del desarrollo interno, la distribución de la riqueza, el desarrollo nacional y otros temas que sin duda no podrían ser abordados en una columna.
Politólogo con orientación en Relaciones Internacionales y estudios de Post Grado en Política y Derecho Internacional.