Hondureños incursionan en la astronomí­a


Un cientí­fico ajusta el telescopio del Observatorio Astronómico de la Universidad Autónoma de Honduras.

La tesis de Martha Talavera es sobre Magallanes 1 y 2, las dos galaxias más cercanas a la Ví­a Láctea, y la de Jesús Umanzor acerca de la formación de las estrellas. Ambos están por graduarse en el Departamento de Astronomí­a de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).


El «Estudio Espectro-informático de Cúmulos Estelares de las Nubes de Magallanes» de Talavera y el «Emisiones de Maseres en la Formación de Estrellas de Gran Masa» de Umanzor confirman que aunque los grandes descubrimientos astronómicos han sido obra de cientí­ficos de paí­ses desarrollados, hay hondureños que se atreven a incursionar en esa rama de la ciencia, como lo hicieron con mucho éxito sus antepasados mayas.

La directora del Departamento, Cristina Pineda, es responsable por su parte de un importante hallazgo: un reloj solar maya localizado en el Parque Arqueológico de Copán, 400 km al noroeste de Tegucigalpa.

«Me llamó la atención que los mayas tení­an un calendario casi perfecto, pero me preguntaba si no tení­an un reloj solar, como lo tení­an todas las culturas. Hasta que lo encontramos», relató la experta.

Añadió que los mayas utilizaban la Estela D para dividir el dí­a, orientándose por la proyección de la sombra sobre unas graderí­as, lo que pudo comprobar en meses de investigaciones, también por los glifos sobre el tiempo en ese monumento.

Desde 1997, cuando se inauguró el Departamento de Astronomí­a de la UNAH, ha egresado una decena de profesionales que encuentran campo de trabajo en el propio instituto o dando clases en escuelas de secundaria.

El departamento dispone de un laboratorio, cuya pieza más relevante es un telescopio de 16 pulgadas de diámetro, único en su género en las universidades de Centroamérica, aunque unos aficionados salvadoreños tienen uno similar. También tiene otros dos de 8 pulgadas cada uno.

Los estudios de Astronomí­a en la UNAH son a nivel de maestrí­a a la que pueden acceder egresados de Matemáticas y Fí­sica.

El Departamento funciona con un personal integrado por 22 miembros, 17 de ellos dedicados a la investigación cientí­fica.

Júpiter es el planeta más admirado por los cientos de escolares que llegan al observatorio dentro de sus programas de estudio y de los curiosos que asisten a las «Noches Astronómicas» de los viernes.

En esas citas se dictan conferencias que finalizan con una observación a través del telescopio.

Año con año los hondureños participan en el congreso de la Asociación de Astrónomos de Centroamérica. El último se efectuó en Nicaragua en junio y el próximo está previsto para llevarse a cabo entre junio y julio próximos.

Durante el congreso, los expertos evalúan los últimos grandes descubrimientos a nivel mundial y conocen los resultados de sus propias investigaciones regionales y de invitados de Estados Unidos y Europa.

El más reciente gran descubrimiento de la ciencia fue declarar a Plutón como «planeta enano».

De acuerdo a los expertos, hay tres condiciones para declarar planeta a un astro: que tenga forma redonda, que orbite una estrella, como es el caso de la Tierra con respecto al sol, y que esté en una zona limpia de partí­culas de materias o de cuerpos celestes.