Primer ministro renuncia


Tras 11 años en el poder, el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, presenta hoy oficialmente la renuncia a su cargo, y será su sucesor, Brian Cowen, quien tendrá a su cargo la pesada tarea de garantizar el «sí­» en el próximo referéndum sobre el Tratado Europeo de Lisboa.


El polí­tico, bajo cuyo mandato Irlanda se transformó, convirtiéndose en el «tigre económico celta», presentará oficialmente su dimisión hacia las once de la mañana (hora de Guatemala) a la presidenta irlandesa Mary MacAleese, en una ceremonia que marca el fin de uno de los gobiernos más largos en Europa.

Antes de esa ceremonia, El Taisoeach (primer ministro), que fue clave en las negociaciones que desembocaron en el acuerdo de paz para Irlanda del Norte, se reunirá con su colega norirlandés, el reverendo Ian Paisley, ministro principal del Gobierno de poder compartido en esa provincia.

La reunión de Ahern y Paisley se celebrará en el campo de batalla del rí­o Boyne, en el condado irlandés de Louth, que fue escenario de combates fratricidas entre católicos y protestantes desde el siglo XVII, donde ahora impera la paz.

Después, Ahern irá a su circunscripción de Drumcondra, norte de Dublí­n, para tomar cerveza con partidarios y amigos en su pub local, Fagan»s.

Al anunciar el 2 de abril que cesarí­a sus funciones el 6 de mayo, el polí­tico afirmó que su renuncia no estaba vinculada con su supuesta implicación en un caso de corrupción urbaní­stica en los años noventa.

Pero deja las riendas de Irlanda un año después de conquistar en las urnas un histórico tercer mandato consecutivo.

El último periodo en el gobierno del «Taoiseach Teflon» – como era conocido por su capacidad para sobrevivir a tempestades que hubieran terminado con hombres menos hábiles – estuvo ensombrecido por una investigación judicial sobre esa supuesta implicación en un caso de corrupción.

Su sucesor, el ministro de Finanzas y viceprimer ministro Brian Cowen, de 48 años, debe ser oficialmente electo por el Dail (Cámara baja del Parlamento) mañana.

La primera tarea de Cowen será garantizar la victoria del «sí­» en el referendo sobre el tratado de Lisboa, que se celebrará probablemente el 12 de junio.

Aunque la victoria del «sí­» parecerí­a garantizada, dado que cuenta con el apoyo del conjunto de partidos polí­ticos representados en el Parlamento -salvo el Partido nacionalista Sinn Fein, que sólo cuenta con cuatro escaños, de 166-, los últimos sondeos reflejan la indecisión de los 4,3 millones de irlandeses.

Una encuesta publicada a fines de abril señala que sólo un 5% de los electores irlandeses dicen que entienden el tratado, y otra revela que el apoyo del «sí­» ha caí­do ocho puntos, pasando a 35%, contra 31% que dicen que votarán no y 34% que se declaran indecisos.

Irlanda, que ingresó a la Comunidad Europea en 1973, es el único de los 27 paí­ses de la UE que organiza este referendo.

En un artí­culo en el diario Irish Times, Bertie Ahern declaró que la ratificación de este tratado es «imperativa» para «el progreso social y económico de la población irlandesa».

«La Unión Europea ha desempeñado un rol central en el desarrollo de Irlanda, que se ha convertido en uno de los paí­ses más dinámicos del mundo», concluyó Ahern.