Sin poder de convocatoria


Una cumbre de dos dí­as de la Liga írabe se inició hoyen Damasco con la ausencia de la mitad de los jefes de Estado, en especial aliados de Estados Unidos en la región descontentos por el papel de Siria en la crisis polí­tica en Lí­bano.


En el discurso de apertura, el presidente sirio Bachar al Asad desmintió toda injerencia en los asuntos de Lí­bano, que boicoteó la cumbre.

«Me gustarí­a hacer una clarificación sobre lo que se dice a propósito de la injerencia siria en Lí­bano. La verdad es lo contrario, porque desde hace más de un año se está presionando a Siria para que intervenga en los asuntos internos libaneses, pero nos hemos negado», dijo Bachar al Asad.

El primer ministro libanés Fuad Siniora acusó el viernes a Siria de «desempeñar un papel preponderante» en el bloqueo polí­tico que impide la elección de un nuevo presidente y desde noviembre mantiene vacante la jefatura del Estado.

Descontentos con el papel de Siria en Lí­bano, varios paí­ses como Egipto, Arabia Saudita y Jordania, los principales aliados árabes de Estados Unidos, han enviado representaciones de bajo rango a la cumbre, que se celebra en ausencia de la mitad de los jefes de Estado de la Liga Arabe.

Lí­bano vive una crisis polí­tica aguda desde hace más de un año a causa de las profundas divergencias entre la mayorí­a apoyada por numerosos paí­ses occidentales y Arabia Saudita, y la oposición, encabezada por el Hezbolá chiita y apoyada por Siria e Irán.

Aunque el candidato de consenso para ser elegido como presidente es el general Michel Sleimane, los desacuerdos en torno al futuro reparto de poder mantienen bloqueada la designación del nuevo jefe de Estado.

El secretario general de la Liga írabe, Amr Moussa, aseguró este sábado en la apertura de la cumbre que «continuará en las próximas semanas» su misión para la solución de la crisis libanesa, y destacó la importancia de la elección del general Sleimane como presidente.

Moussa insistió en que la iniciativa de la Liga, que prevé la elección inmediata del general, «proseguirá».

Asad llamó también en su discurso a los árabes a que trabajen para romper el bloqueo que Israel impone a la franja de Gaza.

«Llamamos a romper inmediatamente el bloqueo impuesto a Gaza, primero por parte de los paí­ses árabes y luego por los demás», declaró el presidente sirio.

El Estado hebreo impone desde mitad de enero un bloqueo total del territorio palestino controlado por el movimiento islamista palestino Hamas, en represalia a los disparos de cohetes contra el sur de Israel.

Además de Asad, participan en la cumbre los jefes de Estado de los Emiratos Arabes Unidos, Sudán, Túnez, Argelia, Mauritania, Comores, Kuwait, Qatar, y Libia, así­ como el presidente de la Autoridad Palestina.

La Liga írabe tiene 22 miembros.

El canciller sirio Walid Muallem acusó el viernes a Estados Unidos, que ha incitado a los árabes a no acudir a la cumbre en protesta por el bloqueo polí­tico en Lí­bano, de haber intentado sabotearla.

«Pido a los hermanos libaneses que dejen de atribuir a los demás la responsabilidad de su problemas», declaró.

Además de Lí­bano, las discusiones abordarán en principio un plan de paz árabe con Israel que se remonta a 2002 y que no recibió respuesta de parte del Estado hebreo, y una iniciativa de Yemen para reconciliar a los partidos rivales palestinos Hamas y Fatah.

Al final de la cumbre, el domingo, se espera la publicación de un comunicado.