Cambios graduales en Cuba


Tras los ordenadores, el nuevo presidente cubano Raúl Castro autorizó hoy a los cubanos a comprar teléfonos móviles, pagados en divisas, concretando así­ sus promesas de cambios graduales anunciados el mes pasado en su discurso de investidura.


En un comunicado publicado en el diario oficial Granma, la compañí­a de telecomunicaciones pública Etecsa indicó estar «en condiciones de brindar a la población el servicio de telefoní­a celular, que se formalizará a través de un contrato personal según la modalidad de pre-pago».

La medida se produce a un mes del discurso de investidura de Raúl Castro quien, sucediendo a su hermano Fidel, anunció el 24 de febrero medidas «en las próximas semanas» para eliminar «prohibiciones y reglamentaciones excesivas», que paralizan la economí­a.

La primera medida se anunció el martes y puso fin a la prohibición a los cubanos de comprar computadoras, televisores y reproductores de video o DVD, marcando una cierta flexibilidad del régimen en materia económica.

Los teléfonos celulares se reservaban hasta ahora para las empresas, los funcionarios y los extranjeros. Estos últimos, incluidos los turistas, eran solicitados a menudo para abrir una lí­nea telefónica móvil a su nombre, destinada en realidad a cubanos poseedores de celulares pero sin posibilidad de usarlos.

«Los procedimientos se anunciarán en los próximos dí­as» para regularizar estos contratos obtenidos «por la ví­a indirecta», precisa el comunicado.

Aunque el servicio se facturará en pesos convertibles, lo que excluye a la gran mayorí­a de los cubanos, que percibe un salario medio de 408 pesos en moneda nacional (equivalente a 17 dólares). El peso convertible se cotiza a 1,08 dólares por unidad.

Actualmente, el único contrato existente para la obtención de una lí­nea de telefoní­a celular cuesta 111 pesos convertibles (120 dólares). El costo del minuto de llamada a Cuba es de aproximadamente medio dólar, de seis dólares para Europa, tres dólares para Estados Unidos y de 4,8 dólares para Sudamérica.

La supresión de la prohibición de contratar teléfonos móviles era muy esperada entre la población, especialmente por los jóvenes.

Según Etecsa, la apertura de la telefoní­a móvil a los cubanos fue posible «gracias a la obtención de créditos y tecnologí­a de paí­ses amigos», refiriéndose a China, que se involucró mucho en las telecomunicaciones cubanas.

Telecom-Italia cuenta por su parte con 27% del capital de Etecsa, bajo la dirección del ministro de Informática y Comunicaciones Ramiro Valdés, uno de los dirigentes históricos de la revolución cubana, nombrado en ese cargo el año pasado por Raúl Castro.

Raul Castro se comprometió en su discurso de investidura a que «el paí­s tenga como prioridad satisfacer las necesidades básicas de la población». E hizo su credo dar un carácter «progresivo» y «gradual» a los cambios destinados a «perfeccionar el socialismo» en la isla.

En el sector de la agricultura, otro tema sensible de Cuba, que importa más de 80% de su alimentación, el gobierno anunció este viernes la concesión de créditos a las cooperativas agrí­colas para estimular la producción, frente al alza mundial de los precios de los alimentos.

En Cuba hay más de 1.300 cooperativas campesinas (UBPC) instaladas en tierras estatales, que ocupan 42% de las superficies agrí­colas.

El 17 de marzo, el gobierno anunció además su deseo de comenzar a liberalizar la venta de pequeño material agrí­cola a los productores.