Mil heridos, 135 muertos y 400 detenidos


Unos monjes tibetanos realizan una manifestación con candelas, en una ciudad de Nepal.

La represión china de los incidentes en Tí­bet dejó por lo menos 135 muertos y mil heridos, además de 400 detenidos, desde el 10 de marzo, afirmó hoy el presidente del parlamento tibetano en el exilio, Karma Chophel.


«Las informaciones del Tí­bet son difí­ciles de obtener, pero tenemos fuentes confiables, personas que nos llaman al riesgo de perder su vida: hasta ayer (martes), tenemos 135 muertos confirmados», declaró Chophel durante una conferencia de prensa en el Europarlamento en Bruselas.

«Cerca de 400 personas fueron detenidas y más de mil resultaron heridas», agregó, hablando también de «muchos otros» muertos no confirmados.

«Pensamos que el número de muertos, heridos y detenidos podrí­a ser diez veces más importante que las informaciones confirmadas», subrayó Karma Chophel.

Los cancilleres de la Unión Europea debatirán sobre la situación en el Tí­bet durante su reunión informal de jueves y viernes en Eslovenia, indicó de su lado el miércoles el ministro esloveno de Relaciones Exteriores, Dimitrij Rupel, cuyo paí­s ejerce la presidencia del bloque.

«Espero discusiones, probablemente no mucho. Diremos o escribiremos algo. Creo que aquellos que han propuesto la discusión (sobre Tí­bet) están preparando un borrador», dijo Rupel, al referirse al encuentro de dos dí­as en el que no se toman medidas oficiales.

«La discusión será durante el almuerzo. Supongo que puede decirse mucho sobre el Tí­bet: ha habido ví­ctimas, ataques contra embajadas chinas y mucho más. Deseamos que las autoridades de China y los representantes del Tí­bet puedan alcanzar un acuerdo, una reconciliación», agregó.

China reaccionó el miércoles a las presiones internacionales que llegaron a barajar un boicot de las ceremonias oficiales de los Juegos Olí­mpicos de Pekí­n a causa de la represión en Tí­bet y acusó a Occidente de deformar la realidad de esa región.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, criticado inicialmente por esas organizaciones a causa de su pasividad frente a la situación en Tí­bet, tomó el martes la delantera y evocó abiertamente la posibilidad de boicotear la ceremonia de apertura de los Juegos, el 8 de agosto.

«Cerca de 400 personas fueron detenidas y más de mil resultaron heridas.»

Karma Chophel

presidente del parlamento tibetano en el exilio