En la Usac, excesos ridí­culos


Vuelvo a llamar la atención sobre esas actitudes electoreras que estamos hartos de observar en nuestra querida Universidad de San Carlos. Y ahora pareciera que realmente los excesos van más allá, lindando en lo ridí­culo y en un total mal gusto. Me refiero especí­ficamente a las mantas publicitarias que en tamaño exagerado ahora han traspasado el campus universitario y han llegado hasta el perí­metro mismo de la ciudad. Y es de esperar, viendo estas ridiculeces, aún más excentricidades que denotarán una vez más, la rústica y dañina manera de entender la polí­tica universitaria: propaganda, imagen, manipuleo, componendas, compromisos y demagogia.

Milton Alfredo Torres Valenzuela

El Consejo Superior Universitario deberí­a velar por la limpieza de los procesos electorales dentro de la Usac. Poner un lí­mite a los gastos destinados a la propaganda y limitar también los procedimientos propagandí­sticos. En todo caso, lo mejor serí­a que se potenciaran los debates académicos e ideológicos y prohibir terminantemente los excesos que son perjudiciales por todo lo que moralmente conllevan y por el mal ejemplo e imagen que proyectan, tanto a estudiantes como a la población en general.

Tanto recurso invertido en propaganda y tanto tiempo robado a la academia, insta a la sospecha que los verdaderos intereses de los candidatos no están en la Universidad, sino en ellos mismos. El poder que se traduce en trampolí­n y en consolidación de cí­rculos de poder dentro de la universidad para alcanzar objetivos totalmente ajenos a los fines de la institución, antes que hacerla crecer, la disminuyen.

¿Cuándo lo entenderán los politiqueros?