La protesta agroganadera contra los impuestos a la exportación llegó hoy a su duodécimo día en un ambiente de tensión por la decisión del sindicato de camioneros, afín al gobierno, de enfrentar a los productores del campo que bloquean decenas de rutas.
Cientos de camioneros acamparon desde la noche del domingo en la localidad de Ceibas (200 km al norte), empalme de rutas del Mercosur, para impedir que allí se cortara el paso como se había anunciado, dijo Pablo Moyano, jefe del sindicato del sector e hijo del líder de la oficialista CGT, Hugo Moyano.
«Vamos a continuar a los costados de la ruta, de manera absolutamente pacífica. Queremos que nuestros compañeros circulen libremente por las rutas», dijo Pablo Moyano a la prensa local.
Sin embargo, los productores del campo evitaron ese punto y organizaron sus bloqueos en otras localidades cercanas, interrumpiendo el tránsito tanto por la ruta 12 como por la 14, con lo que lograron un efecto similar.
En tanto, la Gendarmería (policía de fronteras) impidió este domingo que unos 300 productores agropecuarios bloquearan el túnel subfluvial que une las ciudades de Paraná y Santa Fe (500 km al norte), a través del río Paraná, también importante para el tráfico de mercaderías en la región.
Las entidades de productores agroganaderos que lideran la protesta -iniciada el 13 de marzo- anunciaron que la medida continuará esta semana, y se niegan a dialogar con el gobierno hasta que dé marcha atrás con el alza impositiva.
Los efectos de la protesta, que se notan en las góndolas de los supermercados de las grandes ciudades, podrían acentuarse en las próximas horas si los tamberos, que interrumpieron la entrega de productos elaborados pero mantienen el suministro de leche fresca, comienzan a retener también este producto.