Ante los antecedentes de amotinamientos y fugas masivas que se han reportado los últimos años en los centros carcelarios del país, el Sistema Penitenciario y la Policía Nacional Civil (PNC) reforzarán algunas medidas en todos los penales.
lahora@lahora.com.gt
Los asuetos de 2002, 2003 y 2005 reportaron los más sangrientos motines de la historia de las cárceles del país. Dichos precedentes han llamado a la alerta por parte de las entidades encargadas de la seguridad.
El Martes Santo de 2007 fue sin duda alguna un día más soleado que éste; aquella fecha, la Granja de Rehabilitación Pavón, la Cárcel de Alta Seguridad, denominada El Infiernito, en Escuintla, y las de Alta Verapaz y Quiché eran requisadas como parte del plan de seguridad de Semana Santa implementado por la PNC durante el gobierno pasado.
Aquella medida preventiva buscaba verificar que los internos no tuvieran en su poder armas de cualquier tipo que pudieran ser utilizadas para provocar disturbios o motines durante el asueto. Dicha requisa tuvo resultados mínimos: en Pavón se encontraron algunos objetos punzocortantes. En El Infiernito se incautaron ocho navajas y un cascabillo para fusil M-16 y en las otras dos cárceles no hubo hallazgos.
Planes en el SP
ílvaro Arriaza, director del Sistema Penitenciario, declaró que las requisas realizadas en estos días forman parte de las rutinas de monitoreo de todos los centros carcelarios y agregó que las mismas no se pueden calendarizar porque se corre el riesgo de la fuga de información.
Arriaza reconoció que el SP no cuenta con el personal suficiente para controlar la seguridad en todas las cárceles, por lo que solicitarán el apoyo del Ejército en el reforzamiento del área perimetral de dichos centros.
«Lo que sí está claro es que en Semana Santa aumentan los controles como: la supervisión en las entradas a los centros penales, la cual es más severa, y se realizan los registros de la mejor manera posible», refirió Arriaza y añadió que también se ampliarán las requisas en todos los centros hoy y mañana, ya que de jueves a sábado no se efectuarán requisas.
Refuerzo
Faustino Sánchez, vocero de la PNC, refirió que colaboran con la Dirección General de Presidios en cuanto al refuerzo del área perimetral, así como en las requisas en las cárceles.
«Se han estado realizando requisas en Pavoncito, Pavón, la cárcel de Xela, Mazatenango, El Infiernito y Las Gaviotas, en ellas se han decomisado celulares y armas blancas», refirió el portavoz policial, quien agregó que la PNC implementa un plan para evitar fugas y amotinamientos.
Sánchez agregó que también trabajarán en operativos para ejecutar las órdenes de captura emitidas por los juzgados penales y que están pendientes. Allanamientos e inspecciones generales serán realizados a lo largo de la Semana Mayor, informó el vocero de la PNC.
En la Semana Mayor o en otros asuetos, las cárceles se han teñido de sangre a lo largo de los años en el país; se cree que hubo complicidad de los guardias de Presidios para dichos motines:
17 de junio de 2001
Un total de 78 reos se fugaron de la Cárcel de Alta Seguridad de Escuintla, conocida como El Infiernito, utilizando los fusiles de asalto que tenían en su poder los internos. En el hecho murieron un guardia de seguridad, una agente de la Policía Nacional Civil y un reo.
25 de diciembre de 2002
Luego de una disputa de poder entre reclusos pandilleros y las denominadas personas ajenas a las maras, 14 reos perdieron la vida en la cárcel preventiva Pavoncito, en Fraijanes.
15 de agosto de 2005
Amotinamientos simultáneos ocurridos en cuatro cárceles del país, en los que murieron 30 reos; en su mayoría las víctimas eran miembros de pandillas. En esa ocasión, las autoridades argumentaron que unos días antes de la revuelta, los reos lograron ingresar armas de fuego.
Diecinueve mil elementos de la PNC estarán laborando durante la Semana Santa en todo el país.
Dos mil vehículos entre patrullas y motocicletas de la PNC fueron habilitados para la labor policial.
El cien por ciento de los efectivos policiales laborará durante el asueto.