Colom lleva dos meses de ejercer el poder y dice el refrán popular que «escoba nueva barre bien», pero como que en Guatemala todo nos sale al revés. Somos más los que ahora compartimos el criterio que todo se debe a que ningún candidato, mucho menos algún partido político, elabora planes de gobierno debidamente sustentados y que por lo general, no llevan consigo un equipo de trabajo capaz de empezar desde el primer día a producir carreras para ganar el partido. Abdón decía ¿Será bueno o no?
De ahí vienen tantos errores, indecisiones, tropiezos, contradicciones, improvisaciones y hasta las metidas de pata que nunca faltan. Alguien podrá decir que eso y más ocurren en los mejores gobiernos, que hay que tener paciencia porque errar es de humanos. Pero eso está bien para quienes juegan en las ligas menores, pero disculpen, los que llevamos años de estarnos ponchando con bolas rápidas eso ya no nos toma de sorpresa. Vea usted, estimado lector, la tremenda metida de spikes del Vocero Presidencial cuando asegura que existe un acuerdo con el CACIF para que le faciliten aviones al presidente y al día siguiente tenga que salir el Secretario Privado a desmentir categóricamente lo asegurado, ¿que clase de credibilidad podrá tener de ahora en adelante la «voz autorizada» del gobierno?.
Desde los primeros días del mandato de Colom escuchamos el plan del Ministro de Energía para adelantar una hora del 26 de abril para el 26 de septiembre en todo el territorio nacional y no se quedó corto en las ventajas que para el país y la población traería eso consigo: menos consumo de kilovatios-hora, bajar el del búnker, ahorrar Q46.5 millones, etc. etc. pero, demostrando una vez más una tremenda falta de coordinación, ausencia de análisis y consensos ¿Dizque por recomendaciones del Gabinete de Seguridad, dejan sin efecto la medida? Vaya falta de aplomo y de certeza. Lo mismo ocurrió cuando el vicepresidente habló del plan de duplicar el número de efectivos del Ejército o cuando se aseguró la sobre valoración en la remodelación del aeropuerto.
El primer problema que tuvo este gobierno fue el del subsidio al transporte urbano y sin mucho pensarlo, le otorgaron Q12.5 millones mensuales y a estas alturas, ¿qué beneficio le ha traído a la población el haberle quitado ese dinero que mejor debiera estarse empleando para mejorar hospitales, escuelas o infraestructura? ¿Acaso los choferes son ahora respetuosos, atentos y serviciales; se habrá acabado el contaminante humo de sus escapes; el lamentable estado mecánico de sus armatostes, sólo para citar algunos de los sempiternos problemas de su pésimo servicio? Pudiera seguir comentando mucho desaciertos y «cambios de señas» más pero me contento con hacerles partícipes de mi inquietud: ¿cuándo van a poner a un hombre siguiera en la primera base?