Policías de la ONU fueron blanco de disparos y más de cien personas resultaron heridas hoy en Mitrovica, en el norte de Kosovo, tras realizar una operación contra los serbios, que elevó al máximo la tensión un mes después de la proclamación de la independencia kosovar.
Frente a una situación volátil, la policía de la ONU se retiró del norte de Mitrovica, dividida étnicamente entre los serbios que pueblan esa parte de la ciudad y los albaneses que viven en el sur.
«La policía se retira del norte de Mitrovica», declaró un responsable de las fuerzas de seguridad de la ONU, que pidió mantener el anonimato.
La tensión subió a raíz de una operación policial emprendida por la mañana para desalojar a los serbios que ocupaban desde el viernes dos tribunales de Naciones Unidas, para pedir su traspaso bajo autoridad del Estado serbio.
Treinta y tres miembros de las fuerzas internacionales y 80 serbios resultaron heridos en actos violentos que estallaron tras la operación, en la cual fueron detenidos 53 serbios.
Horas después de la intervención de la policía, una explosión frente a uno de los dos tribunales dejó heridos a once miembros de las fuerzas internacionales: ocho soldados de la fuerza de la OTAN en Kosovo, la KFOR, y tres policías de la ONU.
Posteriormente las fuerzas internacionales en Mitrovica fueron blanco de varios disparos, presenció un fotógrafo que dice haber visto a un herido.
Una corresponsal oyó «ráfagas de armas automáticas», cuyo blanco desconoce.
Desde la independencia de la provincia serbia de Kosovo, el 17 de febrero, la comunidad serbia, mayoritaria en el norte, multiplicó las acciones de desafío a las autoridades internacionales y a las del nuevo Estado kosovar, sobre el que pesa una amenaza de secesión.
Cada día, cientos de personas se manifiestan contra la independencia en Mitrovica, frente al puente sobre el río Ibar, que hace de frontera natural entre el norte serbio de la ciudad y el sur donde las personas de etnia albanesa son mayoría.
Hoy está prevista una gran congregación en ese lugar, y otra en Belgrado.
Tras la independencia, grupos de serbios enfurecidos prendieron fuego a los puestos fronterizos entre Serbia y el norte de Kosovo. Los agentes serbios del Servicio de Policía Multiétnica abandonaron el lugar.
De los 120 mil serbios que se quedaron a vivir en Kosovo tras el conflicto de 1998-1999 entre Serbia y los separatistas albanokosovares, unos 40 mil residen en el norte del territorio.
Serbia nunca renunció a su soberanía sobre Kosovo y este lunes el ministro serbio para Kosovo, Slobodan Samardzic, pidió la liberación de los 53 detenidos en Mitrovica.
«Hay que mantener el orden y la estabilidad y cooperar, pedimos (a la ONU) que libere a estas personas y resuelva los problemas (…) mediante acuerdos y el diálogo», dijo a la agencia serbia Tanjug.
Nada más iniciada su operación a las 5:00 locales la policía de la ONU y la KFOR tropezaron con una fuerte resistencia por parte de los serbios, que llegaron a cerrar el paso a un vehículo policial de la ONU con detenidos a bordo.
«Los policías irrumpieron en el edificio (…). Nos esposaron, registraron el lugar y nos embarcaron en un vehículo», declaró una de las manifestantes arrestadas, Dragoljub Drazevica.
Rusia, aliada tradicional de Serbia, no tardó en reaccionar y advirtió que «una normalización» en el norte de Kosovo pasaba obligatoriamente por la revisión del caso kosovar «en el marco del derecho internacional».