Continúa la tensión en Tí­bet


Manifestantes tibetanos en el exilio realizaron una protesta pací­fica en Katmandú.

Varias personas murieron hoy durante los actos de violencia registrados en el Centro Histórico de Lhasa, la capital tibetana, tras una semana de protestas contra China y a cinco meses de la inauguración de los Juegos Olí­mpicos.


Los conflictos entre tibetanos y chinos ha provocado momentos de tensión en el Tigre Asiático.

«Es seguro que hay muertos», declaró, ví­a telefónica, un empleado del centro de urgencias médicas de la ciudad.

«Estamos muy ocupados con los heridos. Hay muchos», añadió.

Incendios voluntarios, disparos y diversos actos violencia se registraron en la capital tibetana.

La emisora Radio Free Asia (RFA), citando testigos en Lhasa, informó de al menos dos muertos en el Centro Histórico y aseguró que la policí­a china disparó contra los manifestantes tibetanos, quienes anteriormente habí­an saqueado tiendas de propietarios chinos.

El Dalai Lama, de 72 años, lí­der espiritual de los budistas tibetanos, pidió a China en un comunicado que deje de usar la fuerza para reprimir las manifestaciones en su contra y se mostró «profundamente preocupado» por la situación que se vive en estos dí­as en Tí­bet.

«Estoy profundamente preocupado por la situación que se vive en Tí­bet», declaró el premio Nóbel de la paz desde su exilio.

«Estas protestas son una manifestación del profundo resentimiento del pueblo tibetano ante el actual poder. Pido a los lí­deres chinos que paren de usar la fuerza», declaró el lí­der espiritual de los budistas tibetanos, instando a las autoridades de Pekí­n a entablar el diálogo.

En Estados Unidos la Casa Blanca «lamentó» por su parte este viernes los episodios de violencia y reclamó a China que respete la cultura tibetana.

«Pekí­n necesita respetar la cultura tibetana. Necesita respetar la multietnicidad de su sociedad», dijo el portavoz de la Casa Blanca Gordon Johndroe, en medio de informes de que al menos una docena de personas resultaron heridas en los actos de violencia.

Reunidos en Bruselas, los lí­deres europeos instaron por su parte a las autoridades chinas a mostrar «moderación».

Estas protestas en Lhasa se suman a las manifestaciones recientes de tibetanos en India y Nepal, que han recordado el control férreo de China sobre este territorio del Himalaya.

Desde el inicio de la semana los monjes budistas se manifiestan en Tí­bet y en las regiones cercanas donde viven minorí­as tibetanas, con motivo del 49º aniversario del levantamiento de Lhasa que condujo al exilio al Dalai Lama.

Los incendios empezaron a registrarse en el mercado de la vieja ciudad de Lhasa, el Barkhor, que rodea al principal monasterio de la capital tibetana, indicaron los bomberos y un grupo de defensa de los derechos de los tibetanos.

La agencia oficial China Nueva y testigos afirmaron que «hubo tiendas quemadas en actos de violencia en el centro de Lhasa el viernes por la tarde».

Extranjeros en Lhasa afirmaron asimismo que los monjes protestaban por las calles de la ciudad y que las fuerzas del orden les habí­an pedido que estuvieran lejos del templo Jokhang y las áreas circundantes.

«Los monjes budistas marchan por la ciudad», dijo un turista francés.

Según una organización de defensa de los tibetanos, «Campaña internacional por el Tí­bet», la situación se degradó el viernes en la ciudad vieja.

El lunes y el martes pasados en Lhasa la policí­a china dispersó con gases lacrimógenos manifestaciones de cientos de monjes budistas, algunos de los cuales exigí­an la independencia de Tibet.

Aproximadamente 200 personas dirigidas por monjes budistas empezaron una protesta hoy por la tarde en Xiahe, ciudad de una región tibetana del noroeste de China, comprobó un fotógrafo de la AFP.

En Xiahe se encuentra el monasterio Labrang, uno de los templos budistas fuera de la región autónoma tibetana.