Zapatero a tus zapatos


¿A quién le confiarí­a su vida, dado el caso requiriera de una operación a corazón abierto, a un cardiólogo o a un cirujano cardiovascular?. Por lógica y por lo regular los humanos empleamos los servicios de gente especializa y mejor si son exprtos. De ahí­ el refrán «zapatero a tus zapatos». Entonces, ¿por qué tantos polí­ticos se empecinan en no cumplir al elemental norma?. ¿Es que alguien cre que los que actualmente desempeñan cargos cuya responsabilidad sea velar por la seguridad y en especial la del tránsito de vehí­culos sean expertos o al menos versados en la materia?.

Francisco Cáceres Barrios

Vaya si no llevamos tiempo de estar en las mismas. De ahí­ los chapuces, improvisaciones, operativos sacados de la manga y los espectáculos de siempre montados en el afán de darnos atol con el dedo en vez de resolver los grandes problemas que en materia de tránsito seguimos sufriendo. Ojalá me equivoque, pero el camionetazo del viernes 29 de febrero de «la Cubanita», de la vuelta «El Chilero», tiene todas las caracterí­sticas de ser un accidente más. Escribí­a este comentario cuando se producí­a otro con el saldo de un muerto y 70 heridos y a otro bus de la «Esmeralda» se le desprendí­a el tren trasero en plena Calzada Aguilar Batres, lo que demuestra que las aisladas medidas de «revisarlos» no pasan de ser más de lo mismo y con los mismos resultados.

Así­ de fácil. Como se ve y se oye. Podrán multar a 150 pilotos diarios en sus mentadas «verificaciones», pero al salir a la carretera seguirá sobrecargando los vehí­culos, como correrán como si los perisguiera el diablo. Podrán decir que la policí­a de Covial la pasarán a otra dependnecia; que reforzarán las medidas de control; que chequearán lo de haber pagado el seguro, que ya no habr´na camionetas «piratas» y tantas cosas más, pero ¿alguno de tantos funcionarios sabrá que mientras no se pongan controles automáticos de velocidad a lso vehí­culos; que no trabajen en perfectas condiciones mecánicas; que hasta no dejar de emitir tarjetas de James Bond, «licencias para matar» o que los seguros y confiables conductores de vehí­cuos no «nacen» sino «se hacen», vamos a seguir en las mismas?.

A estas alturas, los funcionarios de turno no se han dado cuenta o a propósito se hacen los babosos, que cada vez que abren la boca, los «empresarios» del transporte colectivo se rí­en o se burlan de ellos a sus espaldas, puesto qeu sus declaraciones están muy lejos de ser la realidad. No es modificando leyes, haciéndolas más duras como dicen los diputados, se va a lograr controlar la espantosa accidentalidad que llevamos tiempo de sufrir. Por ejemplo, ¿de qué sirve que la ley multe con Q. 500 al chofer que ante bolo, si no hay sistemas, métodos o controles que lo detecten y lo castiguen?. ¿Para qué diablos se exige que para ser chofer «profesional» y así­ conducir un vehí­culo pesado o colectivo, tener al menos 5 años de experiencia, si a tanates los montones se extienden a patojos de 18 a 21 años?. Es tiempo entonces de ser el hazme reí­r. Nadie, con dos dedos de frente, puede creer que con seguir haciendo lo mismo van a obtener distintos resultados, sin contar con gente seria, conocedora y experta en la materia.