Mujeres rotas


Frente al salón de clases pregunto: ¿qué pasa el 8 de marzo?, luego de un silencio prolongado, alguien dice: empieza la Semana Santa. Un gesto de incredulidad se dibuja en mi rostro, y trato de contar en los minutos que quedan antes del receso, el porqué en esta fecha se conmemora el Dí­a Internacional de la Mujer, hablar de los derechos de las mujeres, de ser mujer….

Claudia Navas Dangel
cnavasdangel@yahoo.es

Quizá lo relevante no sea eso, tal vez ese desconocimiento no sea tan alarmante, puede ser que todo se retome en los próximos dí­as y esa fecha se grabe en sus memorias y algunas nociones de respeto, de igualdad de vida digna florezcan, a lo mejor…

Pero eso no va a cambiar lo que vivimos, lo que sentimos y a las que mueren. Eso no va quitar el luto de los cientos de hogares de donde han sido arrebatadas por la violencia, por el machismo, por la ausencia de leyes?

Guatemala, camposanto, no sé si santo, de mujeres, de ciudadanas, de soñadoras, de trabajadoras, de madres, de poetas, de campesinas.

Nuestra patria, saturada de funcionarios indiferentes, de juzgados llenos de papeles, de cárceles-escuelas de machos, violadores, asesinos.

Guatemala, pistolas libres, calles inseguras, espacios masculinos.

Nuestra patria, limitaciones, reglas, estereotipos.

Mujer en su casa= vive, a veces claro, total la violencia intrafamiliar no es delito.

Mujer en la calle= muere, perdida, prostituta, delincuente.

En el Congreso se discute sobre el costo de los alimentos de los parlamentarios. No se conforman con el jugoso sueldo, quieren jugosos filetes, postre y, además, comidas lights. Mientras en muchas casas niñas mueren de desnutrición, en las escuelas no reciben un vaso de leche.

Las reivindicaciones afloran por la coyuntura, y los y las funcionarias reciben peticiones, sonrí­en frente a las cámaras, contraen el rostro en señal de preocupación y prometen.

Guatemala, patria, cementerio, mujeres rotas.