Dos reactores nucleares de una planta generadora de electricidad cercana a Miami quedaron esta semana en el centro de todas las miradas luego que un gigantesco apagón afectó a millones de personas en Florida y encendió el debate sobre el peligro de un futuro accidente radioactivo.
Mientras la empresa a cargo de la electricidad realiza un control del funcionamiento de los reactores de su planta de Turkey Point, 30 km al sur de Miami, organizaciones ambientales cuestionan su presencia en un área densamente poblada y reclaman al gobierno de Florida el cambio a una energía sin riesgos.
«Si tenemos en un futuro un accidente con los reactores, sólo quedaría rezar por Miami ya que no hay manera de evacuar hoy a la población con criterios de 1972 cuando los reactores fueron permitidos», dijo Rhonda Roff, presidente de la organizaión ambientalista «Save It Now Glades», que promueve la energía limpia en la región de los Everglades, la famosa reserva de pantanos en el sur de la Florida.
«Una planta nuclear en lugares donde representa un peligro, con tanta población como el área de Miami, no deberían permitirse», consideró Roff.
Los dos reactores de Turkey Point demoraban su puesta en funcionamiento luego que se apagaron el martes tras un masivo corte energía en Florida.
El corte de electricidad afectó a unos 4 millones de personas en una amplia zona del estado sureño, desde Key West hasta sectores de la región central como Tampa y Daytona Beach.
En Miami, durante casi cuatro horas los semáforos dejaron de funcionar y se produjeron varios accidentes. Los comercios y escuelas debieron cerrar sus puertas por falta de luz, y mucha gente quedó encerrada en los ascensores de los edificios.
«La puesta en marcha de los reactores nucleares es un proceso lento. Se está haciendo una verificación de su funcionamiento, para ver que todo esté bien», dijo Karen Visepo, portavoz de Florida Power and Light, la compañía que presta el servicio eléctrico en este estado sureño.
La compañía dijo que áun está investigando cuál fue la causa del problema y afirmó que realiza un «mantenimiento riguroso y adecuado» de su sistema energético.
Fuentes de seguridad descartaron que las fallas se hubieran producido como resultado de una acción terrorista.
La empresa Florida Power and Light opera dos plantas nucleares en Florida: Turkey Point y Saint Lucie, cada una de ellas con dos reactores nucleares.
La empresa proyecta instalar dos reactores más en la planta de Turkey Point, para atender las necesidades energéticas de este estado.
Las organizaciones medioambientales reclaman que se desarrollen en el estado energías sin riesgo, como la solar y la eólica, para responder a la creciente demanda.
Y alertan que la construcción de nuevos reactores tendrá un serio impacto sobre el Parque Nacional Everglades, vecino de la planta, en especial por sus requerimientos de agua y posible daño a la vida silvestre del lugar, famoso por sus aves y cocodrilos.
«Por lo menos un 50% del riesgo de tener un accidente con un reactor nuclear proviene de un problema eléctrico», como ocurrió el martes en Florida, dijo Mary Olson, presidenta para el sudeste de Estados Unidos de Nuclear Information and Resource Services (NIRS), entidad especializada en temas nucleares y energía sustentable.
Olson dijo que cuando se produce una interrupción de electricidad los reactores nucleares cuentan con un back-up. Si ese mecanismo no funciona se apoyan en dos horas de batería para las bombas centrífugas, pero si se supera ese proceso, «en 45 minutos» se producirá una pérdida de combustible y un escape radioactivo.
«Cada reactor que se apaga representa un alto riesgo. Si el gobierno de Florida quiere tener más reactores, eso incrementará el riesgo para la población del área de Miami», dijo la experta.