¿Dónde están los responsables?


«En los archivos (del Ejército) no van a encontrar que se haya ordenado o diseñado una operación en el perí­odo del conflicto armado para ir a matar a gente inocente», retó en declaraciones de prensa el General, ex candidato presidencial y lí­der del principal partido de oposición de la «mano dura». «Lo que podrí­a aparecer es que se montó un operativo para controlar a grupos insurgentes que andaban armados y estaban matando y amenazando a la gente», afirmó el mismo militar, graduado de la Escuela de las Américas y ex director de la G-2, luego de escuchar el ofrecimiento del presidente ílvaro Colom de abrir los archivos de la institución castrense para dar con los responsables de los crí­menes cometidos durante el conflicto armado interno.

Ricardo Marroquí­n
rmarroquin@lahora.com.gt

Muchos militares guatemaltecos, al igual que en los demás paí­ses de Latinoamérica, cometieron las peores atrocidades contra la población civil con la plena confianza de la impunidad perpetua.

Los informes de la Comisión de Esclarecimiento Histórico y de Recuperación de la Memoria Histórica, «Guatemala, Nunca Más», contienen los testimonios de las personas que a viva voz dijeron lo que los archivos supuestamente callan:

«Mucha gente murió, nosotros no estamos tranquilos, siempre recordamos, también recordamos cuánta gente murió, a cuánta quemaron, y eso lo vimos nosotros, y eso lo hizo el Ejército», Caso 6009, REMHI; «El 5 de noviembre los soldados han hecho una masacre, por un suelo, para matar a su mismo pueblo, sin importarles la dignidad de la persona. Aunque no debí­an nada, pero por puro gusto los han matado», Caso 4751, REMHI; «Muchos detenidos querí­an morir por tanto sufrimiento, pero no los dejaban. Si alguien se poní­a muy mal, lo curaban y volví­an a torturarlo», Testigo CEH; «Cuando les ofrecí­an la comida, los soldados defecaban y era eso lo que les ofrecí­an. Cuando pedí­an agua les daban orines», Testigo CEH; «Â¿Qué no les hací­amos? Los oficiales iban a hacer sexo con ellas. Se les hací­an torturas psicológicas, quemas de cigarros en los senos», Testigo CEH.

De acuerdo con las investigaciones de la CEH y del REMHI, más de 250 mil personas fueron asesinadas durante el conflicto armado interno, además, otras 50 mil fueron desaparecidas. El recuento de los daños señala al Ejército como el responsable del 97 por ciento de los crí­menes, hay que buscar justicia por ello, y por el otro tres por ciento también.

Los ideólogos de quienes dirigieron y financiaron la represión proponen el silencio y el olvido para la reconciliación. Mientras tanto, los responsables de los crí­menes se esconden detrás de puestos públicos, diputaciones, o bajo dos metros de tierra cuando los alcanza la muerte. Sus nombres estarán en los archivos que seguramente serán protegidos por el secreto de Estado, y en los familiares de las ví­ctimas, que somos, al final de cuentas, todas y todos los guatemaltecos.