Lento diálogo polí­tico en medio de presiones


Un diálogo interpartidario para zanjar la crisis polí­tica boliviana registra este miércoles escasos avances, en medio de la presión de grupos sociales oficialistas en favor de una nueva Constitución y la decisión de cinco de nueve regiones de dotarse de gobiernos autónomos.


El presidente de la Cámara de Diputados y dirigente del gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS), Edmundo Novillo, dijo que se barajan varias propuestas desde que comenzaron las reuniones el lunes entre el oficialismo y la oposición para dar una salida a la prolongada crisis polí­tica boliviana.

La nueva Constitución de corte indí­gena y estatista -que aún debe esperar dos referendos para entrar en vigor- y las autonomí­as de tendencia liberal que proclaman cinco de las nueve regiones de Bolivia constituyen la manzana de la discordia que ha virtualmente dividido en dos al paí­s.

Novillo reveló que entre las propuestas de solución que estudia una comisión interpartidaria están la «exclusión de la nueva Carta Magna del capí­tulo referido a las autonomí­as» -que se contrapone al concepto de autonomí­a manejado por cinco regiones opositoras- o «elevar las divergencias a un referendo dirimidor».

Como telón de fondo del diálogo entre el MAS (izquierda) -que controla la cámara de diputados- y los opositores Podemos (derecha), Unidad Nacional (centroderecha) y Movimiento Nacionalista Revolucionario (derecha) -que manejan el Senado- está la amenaza latente de grupos sociales que hacen una vigilia al Congreso.

La movilización de campesinos oficialistas intenta presionar al Congreso para que apruebe dos referendos que viabilicen la nueva Constitución que -según sus dirigentes- permitirá frenar las consultas por autonomí­as regionales convocadas por Santa Cruz y Beni para mayo y junio respectivamente. Tarija, Pando y Chuquisaca también podrí­an dar el mismo paso.

«Continuarán las movilizaciones en todo el paí­s para decir que no podemos permitir la desintegración ni división del paí­s y que a partir de la aprobación de la nueva Constitución estará garantizada la unidad», amenazó Santos Ramí­rez, influyente senador del MAS.

La agrupación Podemos, principal fuerza de oposición, cuestionó la presencia de campesinos en la plaza de Armas de La Paz, donde el Congreso delibera y donde también está emplazado el presidencial Palacio Quemado.

«Con presiones, cercos, amenazas y violencia, no vamos a llegar a ningún buen lugar, sólo vamos a prolongar una tensión y la ciudadaní­a no puede vivir con tanta incertidumbre», advirtió en tanto Oscar Ortí­z, presidente del Senado y lí­der opositor de Santa Cruz.

El lento diálogo interpolí­tico también sufrió un retroceso por la decisión de Santa Cruz y Beni de fijar las fechas de sus consultas populares para aprobar sus estatutos autonómicos, una suerte de Constitución local.

Santa Cruz, motor de la economí­a boliviana, irá a plebiscito el 4 de mayo, y Beni -región ganadera y forestal- el 1 de junio. El presidente Evo Morales calificó esas iniciativas de secesionistas.