El presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, y su rival en las legislativas del 9 de marzo, el conservador Mariano Rajoy, miden sus fuerzas hoy en el primer debate televisado de la campaña y también el primero desde 1993.
Este esperado debate -el segundo será el 3 de marzo- se celebra en un momento de repunte de las encuestas del partido socialista, tras la mínima ventaja de 1,5 puntos que separaba a Zapatero de Rajoy en los últimos días después de varios meses en que los conservadores se acercaban cada vez más a sus rivales.
Las últimas cifras, difundidas ayer, daban a los socialistas una ventaja de hasta un 4%: 42,3%-38,6% según el instituto Metroscopía para el diario El País, 44%-40% según Instituto Publiscopio para el diario Público y 44,5%-41,5% según el Instituto Opina para la radio Cadena Ser.
Tres cadenas de televisión nacionales, una decena de regionales, canales temáticos y las principales cadenas de radio y medios en internet transmitirán el cara a cara tomando la señal única emitida por la Academia de la Televisión, encargada de organizarlo.
Zapatero y Rajoy tendrán casi dos horas, a partir de las tres de la tarde (hora de Guatemala) para realizar un ejercicio que la población española no presenciaba desde 1993, cuando se enfrentaron el entonces jefe del gobierno español, Felipe González, y el líder conservador, José María Aznar, que perdió aquellos comicios.
En las siguientes elecciones, en 1996, en las que ganó Aznar, ya no se organizaron debates a pesar de la petición del líder socialista, y tampoco los hubo en las de 2000 y 2004, durante las legislaturas conservadoras.
Hasta el más mínimo detalle ha sido milimétricamente negociado durante semanas entre las dos formaciones contrincantes, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Popular (PP), cuyos líderes deberán defender una serie de temas en tramos de dos minutos, lo que augura un debate de ritmo rápido.
Los aspirantes a la jefatura del gobierno también han preparado concienzudamente el debate, en el que hablarán de todo y para lo cual hoy no previeron mítines.
Ayer, ambos aprovecharon el prólogo a esta contienda, el debate del jueves pasado entre los dos candidatos a número dos del gobierno, que protagonizaron el actual ministro de Economía (y vicepresidente segundo), Pedro Solbes, y el «popular» Manuel Pizarro.
Este primer duelo, seguido por 4,7 millones de personas y dominado por Solbes, que ya fue ministro de Economía con Felipe González y posteriormente comisario europeo de Asuntos Económicos, fue el protagonista del mitin de Zapatero en Sevilla (sur), donde el líder socialista alabó a su número dos.
«Solbes está más preparado que Pizarro, tiene más rigor, es más serio», defendió.
Rajoy por su parte quiso arropar a Pizarro, perdedor según una encuesta, y lo invitó a última hora a participar en un mitin con él.
«Los socialistas están exultantes con Solbes».
«Lo habían retratado como un jugador lesionado, como el Ronaldinho de los peores tiempos, y resucita en las narices de la gran esperanza económica popular. Ahora es Messi, dispuesto a jugar cualquier partido», comparó Juan Cruz en una columna de El País en referencia a los futbolistas brasileño y argentino del FC Barcelona.
Los políticos españoles se apresuraron hoy, en plena campaña electoral para los comicios generales del 9 de marzo, a felicitar a Javier Bardem, ganador del Oscar al Mejor Actor de Reparto por su papel en la película de los hermanos Coen «No es país para viejos».
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, envió un telegrama a Bardem en el que lo felicita por el Oscar, que considera un reconocimiento» a «todos los creadores españoles», que «han sido y siguen siendo un ejemplo de dignidad y de compromiso» con España.
Asimismo lo considera «uno de nuestros mejores embajadores en el mundo», «una referencia» y «un símbolo de todos los creadores que día a día trabajan para hacer más grande» la cultura española.
Los españoles «nos podemos sentir muy felices y orgullosos», afirmó la número dos del gobierno socialista español, María Teresa Fernández de la Vega, a la televisión pública española.
Bardem, «como primer actor español en conseguir este importante galardón, ha pasado a formar parte de la cinematografía mundial pero, además, añade otro triunfo importante a una familia, un apellido, sin los que no se podría entender la cinematografía española», afirmó el ministro de Cultura, César Antonio Molina, en un comunicado.
Javier Bardem procede de una gran saga de actores: sus abuelos, su madre, Pilar Bardem y sus hermanos, además de que su tío era el reconocido director de cine, Juan Antonio Bardem, fallecido en 2002.
«Tu merecido éxito es un motivo de satisfacción y de orgullo para toda la sociedad española», escribió el presidente y candidato del conservador Partido Popular (PP, derecha, principal de la oposición), Mariano Rajoy, en un telegrama de felicitación.
«Quiero transmitirte en mi nombre y en el del PP mi enhorabuena por el Oscar que has conseguido por tu interpretación en «No es país para viejos»», añadió el líder conservador en su telegrama.
El coordinador general de la coalición ecolo-comunista Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, también felicitó al «gran actor» Javier Bardem por su éxito en los Oscar.
El galardón supone un reconocimiento para todos los actores españoles «que durante mucho tiempo y en condiciones muy difíciles han sabido unir por una parte su gran profesionalidad y por otro lado un gran compromiso político, social y cultural», concluyó Llamazares.
El éxito de Bardem es «un motivo de orgullo para todos», afirmó por su parte el número dos del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Blanco, en su blog «El cuaderno de Pepe Blanco».
Junto a los políticos, también la Academia española de Cine ha expresado su «máxima felicitación» a por su galardón a Bardem.
La Academia resaltó «lo acertado y hermoso de las palabras de agradecimiento de Javier Bardem, no sólo porque utilizara el castellano para expresarse (un signo que interpretamos como reivindicación de nuestra lengua y el patrimonio cultural), sino también por el explícito homenaje a sus compañeros cómicos y a la larga estirpe de actores y creadores que le han precedido», subrayó en un comunicado.
Bardem es «un artista generoso fuera y dentro de las pantallas y tan estrechamente vinculado y comprometido con su entorno y su cinematografía», y el Oscar «nos hace sentir que el trabajo que desarrollamos en España es valorado y traspasa cada vez con más frecuencia al cine internacional», según la Academia.
«Mamá, esto es para ti, para nuestros tíos, para nuestros abuelos que trajeron la dignidad para los comediantes de España», había dicho el actor en un emocionado discurso al recoger ayer la estatuilla dorada.