El nuevo presidente chipriota, Demetris Christofias, tendió la mano a los turco-chipriotas y confirmó su compromiso de encontrar una solución negociada a la división de la isla, cuya mitad norte está ocupada por Turquía desde 1974.
Tras conocerse la elección de Christofias, la Comisión Europea instó al nuevo jefe de Estado a iniciar «sin demora» negociaciones para encontrar un acuerdo que ponga fin a la división de la isla, en el marco de la ONU.
Christofias, quien a los 61 años se convierte en el único presidente comunista en el seno de la Unión Europea, derrotó a su rival conservador, el eurodiputado y ex canciller Ioannis Kasoulides, y se aprestaba hoy a iniciar negociaciones para formar su gobierno.
«Tiendo la mano de la amistad y de la cooperación a los turcochipriotas y a sus dirigentes. Los llamo a trabajar con nosotros por el bien común del pueblo en un clima de paz», expresó Christofias anoche.
«Me gustaría dar las gracias al dirigente turco-chipriota Mehmet Ali Talat, que me ha llamado para felicitarme», añadió, luego de que un consejero de este último declarase que ambos dirigentes acordaron reunirse, sin precisar una fecha.
«Prevemos una cooperación productiva en beneficio de las dos comunidades, con vistas a una solución viable y justa del problema chipriota», continuó Christofias, que llamó a encontrar un desenlace «basado en las resoluciones y las decisiones de la ONU».
Las negociaciones para buscar una salida al conflicto entre las dos partes de la isla están paralizadas desde 2004, cuando los greco-chipriotas votaron en contra de un plan de reunificación propuesto por Naciones Unidas y ampliamente apoyado por los turco-chipriotas.
Un mes después de ese fracaso, la parte griega de Chipre ingresó a la Unión Europea, creando una situación muy compleja para las relaciones entre el bloque y Turquía (el único país que reconoce al sector norte de la isla), pero también para la política europea de cara a Kosovo, que este mes se declaró independiente de Serbia.
Chipre es uno de los pocos países de la UE (junto con España, Rumania, Grecia y Eslovaquia) que anunció que no reconocerá la independencia de la nueva república balcánica, pues teme que sirva de precedente para una movida similar de parte de la República Turca de Chipre del Norte (RTCN).
Hoy, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, instó a Christofias a «aprovechar esta oportunidad e iniciar sin demoras negociaciones bajo los auspicios de Naciones Unidas con el líder de la comunidad turco-chipriota para un acuerdo global».
«Su elección constituye una oportunidad para superar el bloqueo que dura desde hace mucho tiempo sobre la cuestión chipriota», subrayó Durao Barroso.
En la misma sintonía, el canciller británico David Miliband dijo esperar que la nueva coyuntura permita «restablecer la confianza entre las dos comunidades» que conviven en esta ex colonia del Reino Unido, independiente desde 1960.
La ONU, que despliega una fuerza de mantenimiento de la paz en la isla desde los incidentes de 1963-64, indicó que el nuevo presidente había pedido organizar una reunión con los turco-chipriotas y consideró este hecho como «un buen augurio para el proceso» de paz, según un portavoz.