La desnutrición infantil en Guatemala es un flagelo de grandes proporciones, al extremo que coloca al país en el primer lugar del continente, por encima de Honduras y de Haití. La persistente negligencia de todos los gobiernos anteriores y el desinterés social por la niñez, característica muy deformada de nuestra sociedad en general, refleja un profundo descuido por el sector más importante de nuestra población.
Compromiso, Renovación y Orden CREO
El futuro de Guatemala descansa en los que hoy son niños, mañana serán jóvenes y después integrarán la población adulta. Sin embargo, el descuido grave que hoy se comete y que se ha cometido persistentemente desde hace varias generaciones, nos enfrenta a un problema de grandes dimensiones. Según UNICEF, más del 49.3 por ciento de los niños menores de 5 años padecen de una desnutrición seria, de carácter crónico.
¡Más serio aún es el hecho de que ese índice es tan solo el promedio nacional, incluyendo la población urbana, pero es un hecho grave el que entre los niños de la población indígena alcanza un aterrador 70 por ciento!
El reto para que Guatemala alcance los llamados “Objetivos de Desarrollo del Milenioâ€, para 2015, en el que se pretende alcanzar una reducción a la mitad del hambre existente, de la pobreza extrema y de la falta de educación, es un reto que nos afecta a todos, especialmente a nuestro próximo período de gobierno, y a todos los guatemaltecos por igual.
De ninguna manera podemos seguir mostrando indolencia alguna ante semejante problema y es imperativo que tomemos un camino INTELIGENTE, audaz, y de un alcance profundo para iniciar de inmediato las acciones necesarias para remediar este flagelo. No es posible contemplar planes a “largo o muy largo plazoâ€, tal y como se ha propuesto en algunos planes descabellados de gobierno, y más que planear un lento y progresivo proceso de reducción de la desnutrición infantil, debemos atacarla de tajo y con carácter urgente, para asegurar una pronta recuperación de nuestros niños y garantizar una situación estable y permanente.
La desnutrición infantil se inicia desde antes del nacimiento. Las estadísticas reflejan el alarmante hecho de que gran parte de las nuevas madres, son menores de edad, al extremo de que muchas jóvenes madres son menores de 15 años.
Como ya esas niñas han estado sujetas a un programa alimenticio muy deficiente, el resultado es que sus procesos de gestación también lo son, dando en nacimiento a bebés que ya sea son prematuros en su mayoría o presentan malformaciones y deficiencias orgánicas y neurológicas muy difíciles de superar, especialmente con la total falta de recursos de salud, que han sido malgastados y transferidos a otros rubros puramente burocráticos o con propósitos proselitistas.
La solución es compleja y requiere un esfuerzo en diferentes aspectos gubernativos que se entrelazan. Definitivamente NO es posible remediar el problema con el plan simplista de repartir bolsas con escasos alimentos básicos, o lograr que los niños ingieran una taza de atole de dudosa procedencia y composición, o con “tortillas†con poderes mágicos.
La verdad es que el problema es el resultado de una combinación de factores entre los que destacan: En primer lugar, el factor económico que refleja el escaso o inexistente poder adquisitivo de la mayoría del pueblo. A este se suman la ineficacia e inexistencia de auténticos Centros de Salud Preventiva, a la pobre y escaza educación, constantemente interrumpida por huelgas, protestas e inconformidades, motivadas a su vez por la irresponsabilidad gubernativa de cumplir con sus compromisos y por sus escasos esfuerzos por reivindicar a la profesión magisterial.
La solución al problema de la desnutrición es paralela y simultánea a la solución de otros problemas graves, como la inseguridad, la falta de empleo, el ambiente insalubre, la debilidad del estado de Derecho, la indolencia social y el desempleo.
Radica en la integración de un gobierno eficiente, ordenado y dirigido con AUTí‰NTICO LIDERAZGO. Dicho gobierno, tal y como lo propone el partido CREO debe comprometerse a realizar en corto tiempo una completa RENOVACIí“N de los procesos y métodos de manejo de presupuesto, con absoluta austeridad, honradez y transparencia.
Como parte de las acciones inmediatas a tomar, será la implementación de un programa de Asistencia Social enfocado a la maternidad, a la niñez y al adulto mayor, que sea en verdad efectivo, no politizado, pero de carácter TEMPORAL. Dicho programa no debe convertirse en la oferta lastimosa de la permanencia de la pobreza subsidiada.
Por ello, el desarrollo económico es de inmediata necesidad, de manera que todos los guatemaltecos sean capaces de ganarse el sustento de una manera digna y honrada, y no tener que depender de programas “parche†que solo alivian temporalmente las crueles circunstancias de la pobreza extrema.
El Estado también debe proceder a implementar un programa completo de Salud Preventiva incluyendo los Centros de Salud y Asistencia Alimentaria en toda la república, los cuales contarán con todos los recursos necesarios para garantizar la prevención de la enfermedad y la recuperación de la salud, así como para proveer el auxilio necesario en la alimentación infantil, en forma científica y completa, en todos aquellos casos en que la situación económica no haya mejorado sustancialmente.
Debe fomentarse también la producción agrícola, con toda intensidad y mediante la creación de Centros de Desarrollo Agrícola y de programas de financiamiento para el productor de alimentos, incluyendo incentivos fiscales para aquellos que se dedican a esas actividades.
La Educación Regionalizada, parte de los innovadores programas educativos que introducirá nuestro gobierno, enfocará la enseñanza para que los pobladores de cada localidad conozcan los recursos más importantes de sus regiones y puedan desarrollar fuentes de trabajo remunerativas, especialmente en los renglones de la alimentación y de la producción forestal y agrícola.
La recuperación inmediata de nuestros infantes, niños y jóvenes es primordial y aunque compleja, puede lograrse mediante un esfuerzo serio, mediante la concientización de todos los ciudadanos, especialmente del sector productivo y desde luego mediante la implementación de un Gobierno Inteligente, Honrado, Transparente, Modernista y verdaderamente Democrático.
¡Fundar ese Nuevo Gobierno es mi meta y propósito! ¡CREO firmemente en que podemos hacerlo y me comprometo a lograrlo con todo mi empeño y dedicación!