Junto a unos de los máximos artilleros del fútbol guatemalteco, Juan Carlos Plata, el costarricense Rolando Fonseca, son los únicos dos jugadores centroamericanos en haber rebasado la hazaña de la cifra de los 300 goles en sus carreras deportivas.
Luego de pasar los últimos cuatro meses con el equipo Liberia de Costa Rica, el «Rolo» como cariñosamente se le apoda, se incorporó por cuarta ocasión al equipo de Comunicaciones de Guatemala el pasado 8 de enero para disputar la actual temporada del Torneo Clausura 2008.
Con el conjunto crema ha logrado varios títulos, entre los que destacan los conseguidos en las temporadas del 97 al 2000, cuando los blancos ajustaron por tercera ocasión un tricampeonato de Liga, así como el tetracampeonato alcanzado en el Torneo Apertura de 1999.
Destaca por su calidad de definición, tanto a balón parado, así como en plena movilidad del mismo. Utiliza el número siete en su camiseta. Es muy querido en su natal Costa Rica y muy admirado por la afición crema en Guatemala.
La anotación número 300 le llegó al «Rolo» con la Liga Deportiva Alajuelense, cuando el 4 de marzo del año pasado, a los 25 minutos del partido ante el Club Sport Cartaginés, anotó el 1-0 con que ganó su equipo.
Uno de sus goles más recordados (de tiro libre) es el que le anotó a la Selección Nacional de México en el estadio Azteca, rumbo al Mundial de fútbol de Korea-Japón 2002, cuando en la eliminatoria Costa Rica le ganó 2-1 a los mexicanos.
El 5 de junio de 1991 debutó en la Primera División de su país, a la edad de 16 años, con el Deportivo Saprissa, ante Limón. Del 91 al 95 se mantuvo con el Saprissa y del 95 al 96 se trasladó a México para militar en la Segunda División con el Pachuca.
Del 96 al 97 jugó en la Primera División para el Deportivo Independiente de Medellín, Colombia, donde luego se pasó al América de Cali en calidad de préstamo.
En el 97, para la fase final del campeonato tico, se convirtió en uno los importantes refuerzos de la Liga Deportiva Alajuelense. En el mismo año, se incorporó a las filas de Comunicaciones de Guatemala.
A la par de su representativo nacional, en el 2002, se afianzó de la clasificación al Mundial de Korea-Japón.
A sus 33 años, el delantero nacionalizado guatemalteco llega a los cremas para tratar de romper con la mala racha de los 4 años de sequía de la institución blanca sin conseguir títulos.