El sábado es un buen día para descansar, escuchar música, platicar con los amigos o la familia y hasta para disfrutar de algunas anécdotas de las que circulan por el ciberespacio; pero como no todos mis lectores cuentan con el servicio de la Internet, compartiré exclusivamente con ellos algunas anécdotas y chascarrillos, para contribuir a su buen humor.
eduardo@villatoro.com
Q- íšltimamente ha estado navegando en el correo electrónico alrededor de una veintena de definiciones acerca de las enfermedades que no son exclusivas de los guatemaltecos, pero que tienen sus propias acepciones.
-Quebranto de salud: misteriosa elevación de la temperatura corporal, no lo suficientemente alta como para ser consideraba fiebre; pero sí lo bastante seria para faltar al trabajo o al colegio.
-Le dio nervios: Todo el mundo tiene nervios, pero en Guatemala los nervios «dan», y es cuando una determinada situación genera confusión. Es peligrosa porque puede terminar en patatús.
-Patatús: Es un ataque súbito de loquera de origen desconocido, que puede ser objeto de hospitalización temporal, para la observación del paciente.
– Chinchón: Protuberancia craneal usualmente causada por el cachimbazo sufrido durante el patatús.
-Empacho: Es un desorden digestivo ocasional, por comer al mismo tiempo chucherías chapinas, como carnitas de coche, chicharrones, tiras, buche, molleja, ubre, moronga, pepián, revolcado, ceviche, guacamol, pico»egallo, y dos botellas de guaro.
-Le cayó el sereno: Misteriosa enfermedad que ataca en horas nocturnas y que afecta sobre todo a los niños que no llevan la mollerita bien tapada. También ataca a personas mayores o individuos con alto grado de embriaguez que se quedan durmiendo plácidamente en plena calle, con las nalgas al aire o la espalda descubierta.
-Cuerpo pesado: ¿Cómo explicarle a un extranjero qué es un cuerpo pesado? Es algo como andar con un tacuche de plomo, puesto que cuesta mover los brazos y las piernas.
-Salpullido: Se trata de una extraña erupción de bolitas que sale generalmente después de haber comido algo que no le cayó bien o es alérgico al cóctel de camarones, o le sale a los niños cuando no los bañan a menudo.
-Roncha: Hermana mayor de las bolitas anteriores. Se caracteriza porque jode y pica, sobre todo si está localizada en las partes nobles. Me imagino que usted sabe cuáles son las partes nobles, pero ¿porqué les dirán así?
-Cogió un aire: Este achaque de vedad que tiene locos a los científicos de Harvard, de la Galileo y de la Escuela Politécnica, porque hasta el momento no se explican en qué consiste la fisiopatología de ese mal. Las principales interrogantes son ¿Cómo uno puede coger un elemento gaseoso? Y el aire ¿se deja coger así no más? Tomar o agarrar, pues.
-Gí¼evazo: Es una caída aparatosa que, cuando sucede en sitios públicos, quienes las sufren se paran al chilazo, como si nada hubiera pasado.
-Jodido: Esta enfermedad es sinónimo de estar mal. Se expresa cuando hay dolor en alguna parte del cuerpo; pero también e manifiesta cuando no se tiene chance, o está sin pisto, o lo cortó la tráida, la casera o la esposa.
-Hecho lata: Es un combo especial que incluye un síntoma de todas las enfermedades descritas anteriormente. Es estar acabado.
-Colgado: Enfermedad muy común que se sufre al sucumbir a los encantos del sexo opuesto, sí se es normal, o del mismo sexo, si de de la mano caída. Estar colgado es estar enamorado. «Es cuate está más colgado que chorizo en tienda», dicen los conocidos. Por cierto, ¿qué relación tiene el chorizo o la salchicha con el amor?
-Mal de yegua: Dolor en la parte baja de la espalda, a la altura de la cintura. La pregunta que surge es ¿por qué se le da connotación femenina si casi sólo afecta a los hombres?
-Chipe: Es una alteración del estado emocional que se manifiesta cuando simultáneamente hay híper sensibilidad, llanto o intolerancia. Generalmente la padecen los niños cuando la madre está embarazada; los adultos, cuando están colgados de una mujer, o cuando pierden los cremas el clásico contra los rojos.
-Agí¼evamiento: Estado emocional que resulta al mezclarse el miedo con la cobardía, cuyas causas son numerosas. Por ejemplo, cuando el muchacho se va a declarar por primera vez. Cuando el casado se da cuenta que se le rompió el preservativo. Cuando la novia o la secre le dicen al galán: «no me viene la rúler».
-Mal de camioneta: Esta enfermedad se caracteriza cuando la persona tiene muchos asientos, provocados por desarreglos en su sistema digestivo que le obligan a defecar con spray. También se le conoce como chorrío.
Q- En la actividad de hacer carne asada es en la que mejor se reflejan las virtudes culinarias de los hombres guatemaltecos, muy machos.
A partir del momento en que el marido se ofrece de voluntario para cocinar, se desencadena la siguiente secuencia de acontecimientos, algunos catastróficos y otros simplemente patéticos.
-El hombre saca al jardín el asador y el carbón vegetal.
-La mujer limpia la parrilla.
-La mujer va al súper, compra todos los ingredientes y pasa por las tortillas.
-La mujer prepara la sala y el guacamol y sazona la carne para asar.
-La mujer coloca sobre un plato todos los utensilios y condimentos necesarios.
-La mujer lleva la carne, la parrilla y el plato al hombre, que está al lado del asador tomándose una su cheve o en el mejor de los casos una su limonada.
-El hombre coloca la carne sobre la parrilla.
-La mujer hace los frijoles fritos y prepara la ensalada y el postre.
-La mujer vuelve a salir al exterior, para decirle a su marido que saque la carne del asador porque está a punto de chamuscarse.
-El hombre saca la carne de la parrilla con sumo cuidado y se la da a su mujer.
-La mujer la pone en una tabla y corta la carne, coloca el platón de la carne, los frijoles, la salsa, el guacamol, las tortillas que recalentó y la ensalada en la mesa y se disponen a comer.
-El hombre se sirve otra cerveza u otro vaso de limonada.
La mujer recoge los platos, vasos, cubiertos, limpia la mesa y la guarda. Sirve el café y el postre.
-Tras la comida, la mujer lava los tratos o los tira en el botadero si son de cartón.
-El hombre deja el asador en el jardín porque todavía tiene brazas ardiendo.
-El hombre le pregunta su mujer si ha disfrutado no haber cocinado ese día.
-Ante la mueca de desdén de su esposa, el hombre concluye que las mujeres jamás estarán satisfechas y nunca agradecen nada.
Y colorín, colorado…