Sube el tono entre Obama y McCain


El impulso que ha tenido Barack Obama en las últimas elecciones primarias, hacen que se empiece a hablar de la lucha que tendrá con John McCain, el seguro candidato demócrata.

«El novato» contra «el experimentado»: el republicano John McCain y el demócrata Barack Obama protagonizan una furiosa disputa electoral, pese a que ninguno de ellos ha sido oficialmente declarado candidato por sus partidos a las presidenciales de noviembre.


Obama -que se vislumbra como vencedor de una reñida candidatura demócrata- y McCain -favorito de la republicana- se tienen mutuamente entre ceja y ceja.

Sin nombrar a su adversario, McCain prometió el martes pelear «todos los dí­as para estar seguro de que los estadounidenses no sean engañados por un llamado a un cambio elocuente pero vací­o».

«Correrí­amos grandes riesgos bajo la dirección confusa de un candidato inexperto que sugirió bombardear a Pakistán, nuestro aliado, y que ha propuesto sentarse, sin premisas ni objetivos claros, con enemigos que apoyan al terrorismo y tratan de obtener armas nucleares para desestabilizar al mundo», agregó.

«No soy el más joven de los candidatos, pero soy el más experimentado» para enfrentar los actuales desafí­os de seguridad y polí­tica extranjera, insistió.

Obama no se queda atrás. «Respeto a John McCain y le rindo homenaje por sus servicios a la nación. Es un héroe. Pero cuando abraza la polí­tica económica fracasada de George W. Bush, cuando se dice listo a enviar a nuestras tropas por 100 años más de guerra en Irak, representa la polí­tica del ayer, y nosotros queremos ser parte del mañana», subrayó.

La polémica continuó ayer sobre el sensible tema de la seguridad nacional.

Un periodista le cuestionó a McCain que cuando Obama hablaba de bombardear Pakistán se referí­a los sitios de Al-Qaeda en ese paí­s. El republicano contestó secamente: «Sigue siendo bombardear Pakistán».

«Lo mejor» ante el terrorismo «es no anunciar lo que uno tiene intención de hacer. De lo contrario, es ingenuo», opinó el senador por Arizona.

McCain no se siente cómodo con la economí­a -reconoce que no es su punto fuerte- y desea hacer de la seguridad nacional uno de los «temas principales». A sus 71 años, quiere hacer valer su experiencia frente a la juventud y supuesta inmadurez de Obama.

No es la primera vez que la supuesta inexperiencia del demócrata, de solo 46 años, es señalada.

Su rival en la interna, Hillary Clinton, de 60 años, la usó a su favor muchas veces para marcar diferencias, aunque sin mucho éxito a la vista de los resultados de las últimas consultas de las primarias demócratas.

Obama respondió ayer a sus detractores explicando que la experiencia no es todo. Y justamente se refirió a aquellos que aprobaron la guerra «imprudente» de Irak pese a su «experiencia».

«John McCain ya prometió que llevará a cabo la misma polí­tica de George W. Bush durante 4 años», denunció Obama.

«La elección de noviembre no debe ser una cuestión de si John McCain o algún otro es el más experimentado en Washington, sino quien es el más capacitado de cambiar las cosas en Washington. Y en ese sentido, nosotros podemos ganar», aseguró Obama.

Escándalo a la vista


Un supuesto romance extraconyugal del favorito republicano a la Casa Blanca, John McCain, irrumpió en la batalla presidencial estadounidense, generando una reacción indignada del senador por Arizona, que hace de la integridad el eje de su campaña.

McCain, casi seguro hasta ahora de conseguir la candidatura de su partido para las elecciones de noviembre, enfrentó a los periodistas durante una etapa de su capaña en Ohio (norte) y se manifestó «decepcionado» por un artí­culo del New York Times, que insinuaba que tuvo una relación no profesional con una joven cabildera.

En la ví­spera, su directora de comunicaciones habí­a reprochado al periódico por rebajarse a una «campaña calumniosa».

El artí­culo del Times, inmediatamente explotado por los demócratas y tomado por los demás medios, mencionó las relaciones en 1999 y 2000 de McCain, ahora de 71 años, con Vicki Iseman, ahora de 40, quien defendí­a los intereses de una empresa de comunicaciones ante una comisión senatorial que él presidí­a.

«Estoy muy decepcionado por el artí­culo del New York Times, eso no es cierto», dijo McCain hoy en una conferencia de prensa en Toledo, Ohio, junto a su esposa Cindy, de 54 años, en la que negó haber tenido una aventura amorosa hace ocho años.

Consultado directamente si habí­a tenido una relación con la cabildera, el senador respondió que «no» y dijo que ellos habí­an sido únicamente amigos que se encontraron por última vez «hace varios meses».

McCain también negó que alguna vez haya hecho favores impropios a las compañí­as representadas por Iseman mientras él presidí­a la Comisión de Comercio del Senado.

«En ningún momento hice algo que pudiera traicionar la confianza pública», dijo el senador. «Cualquier observador atestiguará el hecho de que tomé esas decisiones sobre las bases de lo que pensaba que estaba en el mejor interés del ciudadano norteamericano».

«Algo como esto siempre distrae y es muy decepcionante y espero que podamos, haciendo lo que estamos haciendo, poner en orden toda la situación», expresó.

«Esperamos que podamos resolver este asunto y dejarlo atrás y avanzar en la campaña. Estoy seguro de que avanzaremos… y estoy seguro de que conseguiremos la nominación» presidencial republicana, agregó McCain.

El Times dijo que estuvo investigando este asunto durante meses y finalmente publicó en su sitio web el artí­culo sobre la presunta aventura amorosa de McCain, que se basa en gran medida en fuentes que no identifica.

Los clientes de Iseman eran empresas de comunicaciones relacionadas con la Comisión de Comercio del Senado, destacó el periódico. Los clientes habrí­an aportado decenas de miles de dólares para financiar las campañas electorales de McCain.

En 1999 y comienzos de 2000, Iseman visitaba frecuentemente la oficina del senador y las reuniones de campaña. «Convencidos de que esta relación habí­a tomado un giro amoroso, ciertos altos asistentes (de McCain) intervinieron para protegerlo», escribió el New York Times. Dos de ellos habrí­an confrontado al senador varias veces y McCain habrí­a reconocido su mala conducta.

El Times defendió hoy el contenido y la fecha de la publicación del artí­culo sobre McCain.

«En lo esencial, pensamos que la nota habla por sí­ misma. Sobre la oportunidad, nuestra polí­tica es publicar las notas cuando están listas», dijo el director ejecutivo del periódico, Bill Keller, en un comunicado.

Los escándalos sexuales han sepultado a aspirantes a la Casa Blanca en el pasado, principalmente a Gary Hart en 1987. Bill Clinton, ayudado por el sólido apoyo de su esposa Hillary, sobrevivió a versiones sobre una aventura, antes de ganar la Presidencia en 1992.

McCain ha hecho de su compromiso con la transparencia y la ética la base de su prestigio polí­tico en el Senado, así­ como durante su frustrada campaña presidencial en 2000 y la campaña actual.