El canciller francés Bernard Kouchner se reúne en Bogotá con familiares de rehenes de las FARC y con el presidente Alvaro Uribe, en un periplo que incluyó antes Caracas, y subraya la prioridad que París da a la libertad de los cautivos, entre ellos la colombo-francesa Ingrid Betancourt, secuestrada hace seis años.
El jefe de la diplomacia francesa llegó a la capital colombiana poco antes de ayer a la medianoche, procedente de la capital venezolana donde anunció, tras un encuentro con el mandatario venezolano Hugo Chávez, que las FARC aumentarán de tres a cuatro la cantidad de parlamentarios que se proponen liberar en los próximos días.
«El presidente Chávez nos ha dicho que habría un cuarto rehén que sería liberado, no solamente tres», dijo Kouchner, sin identificarlo.
Las FARC habían anunciado a comienzos de febrero su intención de entregar a Chávez a los ex congresistas Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez y Orlando Beltrán, secuestrados por separado desde 2001.
Ayer la esposa de otro político secuestrado, Jorge Gechem, dijo que había sido informada que los rebeldes planean dejar libre a su esposo.
En Bogotá, el canciller francés recibirá hoy a Yolanda Pulecio -madre de Betancourt- y a familiares de unos 43 rehenes que las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) proponen canjear por 500 rebeldes presos.
Luego de esa reunión, Kouchner se encontrará en la Casa de Nariño con el presidente Uribe.
El ministro francés anticipó en Caracas que en el encuentro planteará a Uribe sobre un grupo de países «que podría jugar un papel en la reducción de las tensiones, en la liberación de cierto número de rehenes enfermos».
Entre noviembre y diciembre fueron divulgadas fotos, videos y mensajes de los rehenes, que muestran a varios de ellos muy débiles y subrayan las penurias que pasan en cautiverio. Una de las imágenes más impactantes fue la de la ex candidata presidencial Betancourt, demacrada y abatida.
Betancourt cumplirá el sábado seis años de su secuestro en las selvas del sureste de Colombia.
El periplo de Kouchner está dirigido a evidenciar la importancia que Francia concede al tema de la búsqueda de la liberación de los rehenes, entre los que se encuentran además de los políticos, tres estadounidenses y decenas de policías y militares colombianos.
El 10 de enero, las FARC entregaron a una delegación enviada por Chávez a dos rehenes: Clara Rojas, que fue directora de campaña de Betancourt, y la ex parlamentaria Consuelo González.
Esta entrega y la anunciada a comienzos de febrero fueron presentadas por la guerrilla como actos de desagravio a Chávez, por la decisión de Uribe de interrumpir en noviembre la mediación que le había encomendado para obtener un canje de rehenes por prisioneros de las FARC.
La negociación de ese canje lleva varios años entrabada por la negativa del gobierno colombiano a acceder a la petición de los rebeldes de que se desmilitarice una zona de 800k2, que incluye a dos poblaciones con unos 100 mil habitantes en total, muy cerca a Cali (sureste), tercera ciudad de Colombia.