«Tren AVE con destino a Madrid, andén número tres, tiene prevista su salida a las seis de la mañana», se escuchó hoy por la megafonía de la estación de Sants de Barcelona para anunciar el primer viaje del tren de Alta Velocidad Española que une Barcelona y Madrid.
El enlace ferroviario arrancó después de 15 años «de reclamaciones y promesas incumplidas», como tituló el diario barcelonés La Vanguardia, en referencia a diversas postergaciones de carácter político y, más recientemente, por problemas en la construcción de su trazado.
La nueva línea de alta velocidad que unirá las dos grandes ciudades lo hace con más de 13 mil plazas diarias disponibles, con 17 trenes por sentido y en un trayecto cubierto en dos horas y 38 minutos.
Demorada por socavones formados a los costados de las vías, la línea del AVE entró finalmente en servicio comercial hoy desde Madrid y Barcelona, donde la salida se produjo sin incidentes y con puntualidad.
«Es un día gozoso. Por fin viaja el AVE desde Barcelona. Es un día especial y feliz y este viaje se está cumpliendo con normalidad, tal como estaba previsto», se congratuló en la cafetería del tren el director general del AVE, Abelardo Carrillo.
«Viajo más que nada por capricho», admitió Manuel González, un jubilado que, además, es miembro de la Asociación Catalana de Amigos del Ferrocarril. «Compré hace una semana el billete porque me hacía ilusión este viaje histórico, que tanto hemos esperado», comentó.
Hombres y mujeres de negocios, y numerosos turistas, subieron al primer AVE, la mayoría de ellos con el billete adquirido por Internet. «Será un tópico, pero ésta es una gran alternativa al avión», añadió González.
«Dentro de nada, toda Europa viajará en AVE. Es mucho más cómodo», sostuvo Javier Espinosa, gerente de su empresa familiar, que viaja en Club, el primer vagón del tren, donde se disfruta de mayor comodidad y donde se había anunciado para el desayuno «bollería fresca y artesanal».
Esta clase, con grandes vistas, cuenta con 37 plazas en un vagón de amplios espacios.
Los trenes son del modelo S-103, fabricado por Siemmens y del que ya funcionan en España 16 unidades. Este tren está diseñado para circular a 350 km/h, pero en 2006 llegó a superar los 400 km/h en período de pruebas.
El gobierno español había previsto inicialmente la inauguración el 21 de diciembre, pero los deslizamientos de tierra durante la construcción de la vía final en la entrada de Barcelona retrasaron las obras, además de paralizar durante varias semanas los trenes de cercanías y provocar un fuerte descontento entre los barceloneses.
El enlace del AVE Madrid-Barcelona es la primera etapa de una futura línea de alta velocidad que unirá España y Francia pasando por Barcelona, Figueras y Perpiñán, a ambos lados de la frontera. El enlace entre Barcelona y Figueras, inicialmente previsto para 2009, lleva tres años de retraso.
El gobierno socialista hizo del desarrollo de una red de trenes de alta velocidad una de sus prioridades en materia de infraestructuras y tiene por objetivo contar con una red de AVE de más de 7 mil km en 2015, frente a los mil km actuales.
Además de la línea Madrid-Sevilla, que existe desde 1992, y la de Madrid y Barcelona, otra línea de gran velocidad entre Madrid y Valladolid (noroeste) entró en servicio en diciembre.