Policí­a efectúa espectacular operación en barrios al norte de Parí­s


Unos mil policí­as efectuaron hoy en la madrugada, en medio de un importante despliegue de prensa, radio y televisión, una inédita operación en un barrio del norte de Parí­s, escenario de dos dí­as de choques entre jóvenes y fuerzas de seguridad en noviembre pasado.


Treinta y tres personas de las 38 que estaban buscadas fueron detenidas en la comuna de Villiers-le-Bel y en otras comunas limí­trofes, según un balance oficial.

Los enfrentamientos de noviembre de 2007 fueron provocados por la muerte de dos adolescentes en la colisión de la mini-moto en que se desplazaban con un vehí­culo policial.

Esas violencias, que hicieron temer una nueva explosión social de los barrios periféricos dos años después de las revueltas de noviembre de 2005, dejaron 119 heridos entre los policí­as.

Varios agentes fueron alcanzados por disparos de armas de fuego, una «novedad» en este tipo de disturbios.

El presidente Nicolas Sarkozy autorizó entonces a utilizar todos los medios a su alcance para encontrar a los autores de los disparos, alegando que «esto no puede quedar sin castigo».

La importante presencia de los medios informativos en la operación de hoy, a tres semanas de las elecciones municipales, fue fuertemente criticada por la oposición.

La socialista Segolene Royal, rival de Sarkozy en las elecciones del año pasado, denunció un «muy mal funcionamiento de la República», y el centrista Franí§ois Bayrou llamó a «no mezclar justicia y puesta en escena».

La fiscal de Pontoise (norte de Parí­s), Marie-Therese de Givry, reconoció «no haber visto nunca una operación de policí­a de tal envergadura» y estimó que «los métodos de intervención» utilizados «estaban a la altura de los hechos criminales». Pero aclaró que la fiscalí­a y la policí­a hubiesen deseado evitar semejante despliegue de medios informativos.

El alcalde de la ciudad, el socialista Didier Vaillant, consideró «anormal» haber sido advertido de la operación hoy temprano, «después de la prensa».

A las 6:00 (hora local), los policí­as ingresaron en unos diez inmuebles en Villiers, en grupos de unos treinta agentes cada uno.

Llevando cascos, encapuchados y con sus armas en ristre, los policí­as, algunos con arietes para derribar puertas, subí­an las escaleras mientras cuatro o cinco resguardaban las entradas.

La ministra del Interior, Michele Alliot-Marie, saludó «una muy bella operación, una operación muy exitosa, llevada a cabo en calma».

«Tení­amos que detener a las personas que habí­an cometido actos graves; dejemos de polemizar sobre el hecho de que se haya sabido, lo que es importante es que se hizo», afirmó.

Tras los incidentes de noviembre, la policí­a distribuyó cuartillas ofreciendo una recompensa a los testigos que denunciaran anónimamente a los autores de los «disparos hechos contra las fuerzas del orden».