RAZONES PARA NEGAR EL BENEFICIO DE LA DUDA (V)


Para quienes no hayan leí­do los artí­culos anteriores, les informo que ese beneficio se lo niego al logro de un cambio positivo económico, polí­tico y social al repentino anuncio del presidente de la República, ílvaro Colom, de gobernar conforme la doctrina socialdemócrata, en las condiciones actuales de Guatemala. En el artí­culo I di las razones teóricas; en el II, con base en las caracterí­sticas personales del presidente Colom y del vicepresidente, Espada; en el III por la condición heterogénea del colectivo de diputados al Congreso de la República e í­ndole del poder paralelo corrupto y pro imperialista de Ejército y. delincuente de la PNC; y en el IV, por la falta de capacidad del partido UNE, la indefinición conceptual de sus estatutos y falta de un Plan de Gobierno definitivo, pues sólo ha formulado uno para cien dí­as de administración; y en este V artí­culo comentaré la heterogeneidad de la membresí­a del partido UNE y la í­ndole oportunista y antisocial de su clientela polí­tica.

Alfonso Bauer

Heterogeneidad de la membresí­a de UNE Originalmente se inscribieron en UNE ciudadanas y ciudadanos guatemaltecos que no estaban de acuerdo con la polí­tica privatizadora de ílvaro Arzú, ni con la del caudillista partido FRG, o del PAN, partido al cual se aproximó Colom, en 1999, después, después de su derrota electoral al competir con Alfonso Portillo y también gente bien intencionada que veí­an en ílvaro un sucesor de su admirable tí­o, Manuel Colóm Argueta.

La heterogeneidad de los afiliados a UNE puede comprenderse por los antecedentes y posición polí­tica de varios de sus dirigentes, tales como:

a) José Carlos Marroquí­n, periodista democrático, capaz y probo, quien se vio obligado a retirarse del partido después que él y su familia fueron ví­ctimas de criminal atentado, cuyo autor intelectual fue un correligionario, diputado al Congreso de la Republica, que no sólo no fue sometido al tribunal de honor y disciplina de UNE, sino que mejoró partidaria , con la anuencia de ílvaro Colom, a pesar de que trascendió que para ese atentado se habí­a confabulado con militares propiciadores del terrorismo de estado y de los escuadrones de la muerte.

b) Polí­ticos de izquierda moderada, como Juan Alberto Fuentes Knight, Fernando Fuentes Mohr, Luis Zurita, Edgar Barquí­n y los dirigentes del Colectivo de Organizaciones Sociales (COS), Orlando Blanco y Carlos Barreda, al lado, mejor dicho es mezcolanza con otros de derecha cuyo representativo es el polémico diputado Mario Taracena Sol, el camaleónico renegado de la URNG, Pedro Palma Lau, el cabecilla de la fuerza de choque «los Centuriones», durante el gobierno militarizado del Partido Revolucionario (PR), (debí­ escribirlo entre comillas.), Danilo Roca.

Prueba reciente de las diferencias y la falta de entendimiento entre los miembros del UNE es la falta de consenso en materia de polí­tica educativa, así­ como de selección del personal del equipo burocrático en el organismo ejecutivo.

Esa anómala e inamistosa relación de afiliados a UNE no sólo se da en la capital de la República sino también en el interior, principalmente de ladinos discriminadores y ensoberbecidos que hacen en las áreas rurales causa común con terratenientes latifundistas en contra de la demandas de la población maya. Realidad que obstaculiza, más bien impide el anidamiento de una polí­tica democrática y menos socialdemócrata.

índole oportunista y antisocial de la clientela polí­tica de UNE Es inconcebible la competitividad del fuerte bloque de personas representativas de tendencias polí­ticas autoritarias, antisociales y pro-imperialistas que están «apoyando» el gobiernos de UNE. Ese bloque se conforma con delegados o representantes de instituciones de derecha recalcitrante, o ligados al imperio, tales como:

a) Del CACIF, como Carlos Meany, ministro de Energí­a y Minas y Alfredo Mirón, nombrado también para desempeñar otro alto cargo en materia de economí­a agrí­cola.

b) Ex agente de la CIA estadounidense, Ví­ctor Ramí­rez.

c) De iglesias evangélicas fundamentalistas, como Francisco Bianchi, Cash Luna y Harold Caballeros.

d) De la corriente reaccionaria de la Iglesia Católica, del Opus Dei, Ana de Molina, ministra de Educación.

Con semejantes apoyos es imposible que funcione un régimen polí­tico socialdemócrata.

CONCLUSION

No podrá UNE gobernar siguiendo los principios y finalidad de la socialdemocracia y, el cuatrienio le será insuficiente, para acabar con el sistema neo-liberal impuesto por la clase dominante guatemalteca y por el empresariado transnacional norteamericano y la polí­tica imperialista del gobierno de Washington.

Otrosi: el anterior artí­culo debió haber sido numerado IV y, por error, se publicó como VI.