1- Prevenciones de Emixtra. 2- Dí­a del cariño


Uno de los temas recurrentes en este espacio periodí­stico se refiere al tránsito de vehí­culos automotores, especialmente en lo que concierne al transporte colectivo de pasajeros de los servicios urbanos y extraurbanos, fundamentalmente a causa de los constantes accidentes que ocurren en las carreteras del paí­s, cuya mayorí­a de ví­ctimas, como ocurre en otros fenómenos sociales suelen ser personas de bajos ingresos económicos.

Eduardo Villatoro
eduardo@villatoro.com

Q- Cabalmente para conversar sobre este asunto, aunque constreñido al aspecto urbano y más concretamente al municipio al que voy a mencionar y donde resido con parte de mi familia, tuve el agrado de recibir en la casa que habito la visita de tres funcionarios de la Entidad Mixqueña Reguladora de Tránsito y Transporte, mejor conocida por Emixtra, que es la equivalente a la Policí­a Municipal de Tránsito -Emetra- de la Municipalidad de Guatemala.

Con el gerente general de Emixtra, comisario Hosman González, el intendente Juan Alberto Estrada y el vocero Jorge de León sostuvimos una extensa plática durante la cual abordamos distintos aspectos relativos a sus funciones, aunque el interés principal de ellos radicó en solicitar mi apoyo en sus programas de prevención que Emixtra está desarrollando y ha realizado, antes de proceder a la imposición de multas a los infractores de la Ley de Tránsito.

Como soy de la opinión que vale más prevenir que sancionar, gustosamente les indiqué que contaban con mi colaboración; pero, a la vez, les formulé algunas crí­ticas referentes a la actividad de los agentes de Emixtra, que igualmente pueden ser formuladas a Emetra, y que giran en torno a la aparente complacencia o indiferencia de esos policí­as de tránsito ante los abusos de pilotos de autobuses urbanos y extraurbanos, que se estacionan en sitios prohibidos, especialmente en bocacalles y en el centro de arterias o a mitad de las cuadras, además de que circulan a altas velocidades en áreas restringidas y sus pilotos maniobran las bocinas de sus unidades a volúmenes que son un atentado al ambiente auditivo, sobre todo en horas de la madrugada, cuando hacen su ingreso al área metropolitana las camionetas procedentes de municipios circunvecinos.

Hosman González, Estrada y De León coincidieron que esos son algunos de los problemas que se registran más a menudo y que serán afrontados con rigor previas campañas de prevención, como las que se efectuaron anteriormente, para que todos los automovilistas portaran el equipo básico de señales, a fin de evitar accidentales que pueden y han ocasionado fatales consecuencias por falta de conos o de triángulos cuando sus vehí­culos sufren algún desperfecto que les impide continuar la marcha.

«Un triángulo cuesta Q25, la remisión por no portarlo es de Q50, pero una vida no tiene valor», comentó el gerente González, en el momento en que yo recordaba a un ex compañero de trabajo en el Banco de Guatemala, que perdió la vida arrollado por un vehí­culo cuyo piloto no se percató en la oscuridad de la noche que el chofer de otro automóvil estaba cambiando un neumático a su carro, sin haber colocado señales luminosas o reflectoras, de forma preventiva.

Aunque durante los pasados cuatros años la Emixtra desarrolló campañas de prevención, durante todo el mes de febrero está realizando un programa especí­fico encaminado a que los pilotos automovilistas no se estacionen en sitios prohibidos, con el propósito de tornar más fluido la circulación vial.

Posteriormente, después de que se distribuyan volantes y se transmita información por medios radiales de una forma intensiva, los agentes de Emixtra, a partir de marzo próximo, procederán a aplicar sanciones impositivas a los automovilistas que no acaten las normas de tránsito, además de retirar los vehí­culos y trasladarlos a un predio municipal, para que no estorben el tránsito vehicular.

De igual forma se procederá con los talleres de mecánica y otros negocios que funcionan en la ví­a pública, poniendo en riesgo la seguridad y la vida misma de los automovilistas y los peatones que se ven obligados a caminar sobre la cinta asfáltica porque las acercas las ocupan aquellos negocios y talleres.

Inicialmente se aplicarán, como ha sucedido con otras campañas similares, las llamadas «remisiones educativas», que consisten en que si ciertamente no conllevan una multa económica u otra sanción, la primera vez que se aplique, quedará como un antecedente que afectará al que viole las normas posteriormente.

Estas medidas no se aplicarán únicamente en calles y avenidas de la cabecera municipal de Mixco, como pudiera pensarse, en vista del caos vehicular que se registra en esa ciudad, sino que se extenderá a las arterias principales, calles y avenidas de todas las colonias y comunidades de esa jurisdicción municipal, y de ahí­ que se les advierte con anticipación a todos los automovilistas que no se estacionen en sitios prohibidos, y a los responsables de instalar talleres y negocios en la ví­a pública, que deben retirarlos antes de ser objeto de drásticas sanciones.

Asimismo, se seguirá controlando a quienes manejen en estado de ebriedad, mediante la aplicación del alcoholí­metro, para salvar vidas propias y ajenas.

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Q- A propósito de la celebración del Dí­a del Amor o del Cariño, celebrado el pasado jueves 14, Romualdo Hamorozo me contó que una chica entró a una librerí­a de la zona 10, en la Zona Viva, el lunes 11, buscando tarjetas para celebrar el también llamado Dí­a de San Valentí­n, en Estados Unidos.

Cuando hubo terminado de ver todas las postales, sin decidirse por ninguna, le solí­cita vendedora se le aproxima y le pregunta con amabilidad:

-¿Está buscando alguna tarjeta en especial, con un paisaje o figura particular? La muchacha responde: -Así­ es, efectivamente. Estoy tratando de encontrar una tarjeta muy apropiada, para celebrar el Dí­a de los Enamorados; pero, lamentablemente, ninguna de las que he visto me complace plenamente.

La dependiente, como eficiente vendedora al fin, le dice: -Hoy mismo a primera hora llegaron unas postales que todaví­a no he tenido tiempo de colocar en el mostrador; quizás usted las quiera ver ¿de acuerdo? -Me encantarí­a, replica la joven.

La dependiente buscó lo que deseaba y finalmente encontró y puso las tarjetas frente a la compradora, que, al leer la leyenda de una de las tarjetas, sonrió entusiasmada y le dijo a la vendedora: -¡í‰sta es la que exactamente necesito y estaba buscando! La postal tení­a este texto: «Para el hombre a quien le entregué mi virginidad».

La dependiente, complacida, la pregunta: -Entonces la quiere ¿verdad? ¿Se la va a llevar? La chica, extasiada, responde: ¡Claro que sí­! … Por favor, ¡véndame nueve iguales!