Tres de los aspirantes a magistrados del TSE


A raí­z de mi artí­culo publicado el pasado sábado 9, que más que un comentario referente a la próxima elección de magistrados del Tribunal Supremo Electoral, fue un breve relato de una tortuosa etapa de mi vida escolar en la secundaria, tres de los abogados que mencioné en una breve lista de una veintena de aspirantes, me enviaron sendos mensajes electrónicos, para agradecerme por haberlos incluido en esa corta nómina.

Eduardo Villatoro
eduardo@villatoro.com

Los tres juristas que me escribieron para expresarme su agradecimiento, despabilados como buenos juristas, aprovecharon la oportunidad para darme a conocer las razones que los motivaron para presentar sus hojas de vida ante la Comisión Postuladora y para señalar sus ejecutorias profesionales.

Q- El primero que me envió su mensaje fue el abogado y periodista Mario René Chávez Garcí­a, quien indica que la Corte de Constitucionalidad, el Procurador de los Derechos Humanos y el Tribunal Supremo Electoral constituyen la base del sistema democrático y del estado de Derecho que no sólo deben prevalecer sino que están llamados a fortalecerse, a fin de que respondan efectivamente a los legí­timos intereses de la sociedad guatemalteca, que reclama libertad y justicia en todos los ámbitos de la actividad humana.

Cabalmente porque Mario René considera que él sustenta un ideario democrático y de respeto a toda la gama de ideologí­as polí­ticas, demostrado durante su participación como diputado en la reciente legislatura, está convencido que puede contribuir al avance de la justicia electoral, sin sectarismos ni ataduras con intereses creados.

Chávez Garcí­a fue director del Bufete Popular de la Facultad de Derecho de la Usac, director de la escuela de Ciencias de la Comunicación, de la misma universidad, presidente del Consejo de Enseñanza Privada Superior, docente durante más de 25 años de las facultades de Derecho y Ciencias Económicas y de la Escuela de Periodismo de la Usac, docente de la escuela de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, presidente de la APG, secretario general de la Federación de Periodistas de Centroamérica, presidente de la Asociación El Derecho, fundador y director de los periódicos Lunes y Diario de Hoy (dirigidos por el extinto Mario Monteforte Toledo), presidente del Colegio de Abogados y Notarios y director de le revista de ese colegio profesional, entre otras actividades, además de haber publicado obras relacionadas con temas jurí­dicos y de integración.

Q- Por su parte, el doctor Jorge Luis Borrayo Reyes, después de echarme un ramillete de flores que omito por falta de espacio y no por abundancia de modestia, señala que «como a usted le consta, licenciado Villatoro, tanto desde el cargo de Consejero de la Presidencia del Banco de Guatemala, como desde las funciones que he desempeñado como jurista, docente universitario, diplomático e internacionalista, en todo momento he buscado luchar por el beneficio de los intereses de nuestro querido paí­s, y en esas actividades he tenido la ocasión de familiarizarme con sistemas electorales de muchas partes del mundo, que han consolidado mi criterio profesional respecto del papel fundamental que las autoridades electorales de los paí­ses que siguen una lí­nea polí­tica democrática, desempeñan a favor del mantenimiento del Estado de Derecho, la paz y la democracia en el mundo».

Recuerda el Dr. Borrayo que siendo presidente electo, el abogado Vinicio Cerezo, le solicitó que le preparara un diseño de polí­tica exterior para su futuro gobierno, y fue así­ como le propuso que como eje central en esa rama de su gestión presidencial, el gobernante demócrata cristiano lanzara la convocatoria a una cumbre de presidentes centroamericanos, que culminó con la firma de los Acuerdos de Esquipulas.

Jorge Luis tiene amplia experiencia internacional, puesto que fue presidente del Grupo de los 77, en seno de la Organización de las Naciones Unidas, así­ como ostentó igual cargo en la Comisión de verificación de poderes de la Conferencia de la ONU sobre nuevas y renovables fuentes de energí­a, y adicionalmente es autor de varias obras, propias de su especialidad.

Q- También el abogado Américo Cifuentes Rivas me llamó por teléfono y simultáneamente me envió su hoja de vida, siempre en torno a sus aspiraciones de integrar el Tribunal Supremo Electoral. Asegura que la experiencia que ha cosechado a lo largo de una fructí­fera carrera jurí­dica en el ámbito nacional y en el área regional e internacional, lo impulsan a formar parte del TSE, porque desde esa posición puede coadyuvar a que se fortalezca la transparencia en los procesos electorales, que constituye una pieza fundamental para la participación de los guatemaltecos en la elección de sus autoridades.

Américo cuenta con un post grado en Administración Pública, fue funcionario de la municipalidad de Guatemala durante el perí­odo del malogrado alcalde Manuel Colom Argueta, diputado del Parlamento Centroamericano, presidente de la Comisión Jurí­dica del Parlacen, asesor técnico y secretario general de la Procuradorí­a de los Derechos Humanos, director de asuntos jurí­dicos de la Rectorí­a de la Universidad de San Carlos, funcionario del Banco Centroamericano de Integración Económica, asesor de la Asociación Nacional de Municipalidades, instructor del INAD, consultor jurí­dico del Ministerio Público y de la Procuradurí­a General de la República, funcionario de los tribunales de justicia, litigante, catedrático universitario y autor de obras, manuales y guí­as que corresponden a su ejercicio profesional.

Q- He cumplido con mi deber de dar a conocer los méritos más sobresalientes de estos tres destacados juristas guatemaltecos, quienes aspiran a ocupar una de las 10 magistraturas del Tribunal Supremo Electoral, que el Congreso de la República escogerá entre los 40 candidatos que la Comisión de Postulación seleccionará entre alrededor de 200 abogados que tienen interés de integrar el TSE.

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Q- La novata e ignorante secretaria del abogado Romualdo Helekciones, aspirante a integrar el Tribunal Supremo Electoral, se queja con una compañera de bufete: -Voy a renunciar del chance porque el licenciado me pidió que le retocara su currí­culum, lo que me parece una groserí­a. La amiga la consuela y le explica: -No seás mal pensada, patoja; lo que el Lic. quiere es que le revisés su biografí­a profesional resumida; lo que se llama hoja de vida, pues.