Muere en Londres opositor georgiano


Un policí­a británico custodia la puerta del edificio donde murió el lí­der georgiano Badri Patarkatsishvili.

La policí­a británica anunció hoy la apertura de una investigación sobre la muerte, en Londres, en circunstancias sospechosas del multimillonario georgiano Badri Patarkatsishvili, acusado de fomentar un golpe en la ex república soviética el año pasado.


La muerte «súbita» del lí­der opositor georgiano, considerado el hombre más rico de Georgia, «será tratada como sospechosa» y será investigada por una unidad de investigación criminal, afirmó una portavoz de la policí­a de Surrey (sureste de Inglaterra), contactada por teléfono.

Badri Patarkatsishvili, de 52 años, que habí­a dicho que sabí­a que habí­a planes para asesinarlo, murió súbitamente ayer en su mansión de 20 millones de dólares en Leatherhead, un acomodado suburbio al sudoeste de Londres, confirmó la policí­a británica.

Según el portavoz del magnate, Lord Bell, citado por el vespertino Evening Standard, Patarkatsishvili «parecí­a con buena salud» ayer, durante una reunión en la City. «En un momento se quejó del calor en el cuarto y salió a tomar aire y a fumar. Pero cuando regresó estaba lleno de energí­a», dijo.

«Temí­a ser asesinado», agregó Bell.

La autopsia se realizará hoy, agregó el portavoz, que no pudo confirmar las causas de la muerte de Patarkatsichvili, enemigo del presidente ruso Vladimir Putin y cuyas relaciones con las autoridades georgianas eran muy tensas.

El magnate y lí­der opositor, que como otros oligarcas de la ex Unión Soviética convirtieron a Londres en su nuevo hogar, dijo en diciembre que no se sentí­a seguro, pese a que tení­a 120 guardaespaldas, según medios británicos.

Patarkatsishvili era copropietario, junto con el grupo News Corp del magnate de prensa estadounidense-australiano Rupert Murdoch, de la principal cadena de oposición georgiana, Imedi TV.

Patarkatsichvili, que viví­a principalmente en Gran Bretaña e Israel, fue artí­fice del movimiento de oposición que tomó las calles de la capital georgiana, Tiflis, el pasado noviembre provocando la represión policial.

El presidente prooccidental georgiano, Mijail Saakachvili, lo acusó de querer organizar un golpe de Estado.

Patarkatsishvili negó las acusaciones de intentona golpista y afirmó que habí­a sido ví­ctima de un plan de asesinato.

Saakachvili fue relecto con el 53% de los votos al término de unos comicios impugnados por la oposición. Patarkatsichvili, que también era candidato, obtuvo el 6,99% de los votos.

La noticia de su muerte habí­a sido anunciada antes por uno de sus allegados, el oligarca ruso exiliado Boris Berezovski, quien fue contactado por teléfono por la AFP desde Moscú.

«Murió hacia las 23H00 de anoche», habí­a declarado Berezovski desde Londres sin poder precisar las circunstancias del fallecimiento.

La abogada de Patarkatsichvili, Chalva Jachapuridze, confirmó su muerte a la televisión georgiana.

Berezovsky, crí­tico acérrimo del Kremlim que goza de asilo polí­tico en Gran Bretaña, no quiso comentar si consideraba sospechosas las circunstancias de la muerte de Patarkatsichvili. «No sé nada. Ahora está en manos de la policí­a», afirmó.

Las autoridades georgianas cerraron durante varias semanas Imedi TV tras la manifestaciones de noviembre de 2007 e impusieron por varios dí­as de estado de excepción.

A principios de los años 90, Patarkatsichvili se asoció en Moscú con Berezovski, en aquel entonces eminencia gris del presidente ruso Boris Yeltsin.

En junio de 2001, Patarkatsichvili fue acusado de haber intentado organizar la huida de prisión de un socio de Berezovsky, Nikolai Glushkov.

En octubre de 2002, fue acusado de fraude a gran escala durante los años en que fue vicedirector de LogoVAZ, un concesionario automóvil propiedad de Berezovsky.