Seguridad reforzada


Las fuerzas internacionales desplegadas en Timor Oriental incrementaron sus patrullas hoy, al dí­a siguiente de un doble atentado contra los dirigentes del paí­s que dejó a su presidente en estado grave y motivó la instauración del estado de excepción.


El presidente y Premio Nobel de la Paz, José Ramos-Horta, se encontraba en estado estable pero grave en un hospital de la localidad australiana de Darwin, tras haber recibido varios disparos durante un ataque de soldados amotinados.

Ramos-Horta, de 58 años, fue sometido a dos operaciones, una en la capital timorense, Dili, y otra después de ser trasladado en avión a Australia.

La segunda intervención, realizada anoche, «se desarrolló favorablemente», indicó Len Notaras, médico jefe del Royal Darwin Hospital.

Sin embargo, advirtió, el presidente timorense, que fue puesto en un coma artificial mediante sedantes durante la segunda operación, «sigue estando en un estado extremadamente grave».

El Premio Nobel de la Paz 1996 recibió dos o tres disparos y uno de sus pulmones fue alcanzado, según los médicos. Las primeras informaciones sobre heridas en el abdomen son inexactas, precisó Notaras.

Los cirujanos lograron extraer fragmentos de una bala pero deberán efectuar una nueva operación para retirar los de otro proyectil, agregó.

José Ramos-Horta, un diplomático elegido en mayo de 2007 a la cabeza de este pequeño paí­s de frágiles instituciones, fue ví­ctima de un ataque perpetrado por soldados rebeldes dirigidos por el comandante Alfredo Reinado, que murió en el tiroteo con la guardia del presidente.

Una hora más tarde, el primer ministro timorense, Xanana Gusmao, escapaba a una emboscada en lo que fue presentado como un ataque coordinado, pese a que hoy quedaban por precisar las circunstancias exactas de todo lo acontecido.

La situación era tranquila hoy en Dili, pequeña capital donde los comercios y los bancos abrieron sus puertas con normalidad.

Sin embargo circulaban menos vehí­culos de los habituales en la ciudad, donde se reforzó sustancialmente la presencia de fuerzas de seguridad.

El presidente interino Vicente Guterres firmó un decreto de instauración del estado de emergencia en todo el territorio a partir de las 16:00 horas de ayer (hora de Guatemala). Esta medida prohibe especialmente las concentraciones públicas.

También entró en vigor un toque de queda en la noche hasta la madrugada.

Unos 340 policí­as y militares australianos debí­an llegar hoy a Timor Oriental como refuerzo del contingente de unos 800 hombres que Australia ya tiene desplegados en este paí­s junto a 1.700 policí­as de Naciones Unidas.

Una ola de disturbios y profunda desestabilización entre abril y junio de 2006 provocó el despliegue en Timor de policí­as y soldados extranjeros, en parte bajo el mandato de la ONU, para garantizar la seguridad de esta pequeña nación independiente desde 2002.