Estados de excepción no es descartados por el presidente de la República, ílvaro Colom, en regiones que ameriten este tipo de recursos.
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Ante la crisis de inseguridad desatada con los múltiples asesinatos cometidos contra pilotos del transporte público, ataques que en opinión del Presidente provienen de sectores del crimen organizado con intención de desestabilizar su gestión, el mandatario dijo hoy que en regiones de oriente y demás zonas fronterizas no descarta aplicar el recurso que da la Constitución de la República.
Las declaraciones de Colom fueron ofrecidas a la cadena radial Emisoras Unidas, en donde el mandatario planteó sus apreciaciones sobre el momento de crisis suscitado por el «ataque sistemático» del que son víctimas los choferes de buses, momentos que según explicó han sido los más difíciles desde que asumió la Presidencia.
La Carta Magna señala que se pueden suspender los derechos constitucionales a la ciudadanía «en casos de perturbación grave de la paz y en actividades que atenten contra la seguridad del Estado.» Los antecedentes de medidas similares se remontan al estado de prevención declarado en cinco municipios de San Marcos en agosto del 2007 y un estado excepción en Totonicapán en el 2001.
Más agentes
El déficit de agentes que sufre la Policía Nacional Civil ha sido un tema recurrente en las declaraciones del mandatario, quien anunció que pronto tiempo iniciarán a funcionar las dos nuevas escuelas de Policía que había anunciado. Colom prometió que para finales de este año se contará con un incremento del 40 por ciento de efectivos policiales.
Según las estimaciones del Gobierno, un promedio de hasta 14 mil elementos podrían ser graduados e integrados a las fuerzas de seguridad.
El Presidente también dijo que se trabaja en un proyecto de reforma carcelaria, la cual estaría dirigida a recluir reos identificados como orquestadores de extorsiones en las áreas rojas de la ciudad capital.
De igual forma manifestó que la violencia no se puede detener de la noche a la mañana, pero insistió en que el combate a la criminalidad disminuyó desde que tomó posesión. Según el presidente las actividades delictivas no han superado el plan diseñado para contrarrestar su operatividad y ofreció que al cumplirse los cuatro meses de gestión la población podrá percibir un ambiente más tranquilo.