Miles de personas se congregaron hoy frente a la tumba de Benazir Bhutto, en el sur de Pakistán, para marcar el fin del periodo de duelo de 40 días por la dirigente opositora asesinada.
La jornada de recogimiento y oración en el mausoleo familiar marcó asimismo el regreso a la campaña electoral de su movimiento, el Partido del Pueblo Paquistaní (PPP), a sólo 11 días de las elecciones legislativas y provinciales del 18 de febrero, consideradas como un paso crucial hacia la democracia.
En un discurso ante la multitud reunida frente al mausoleo de mármol blanco, el viudo y sucesor político de Bhutto, Asif Alí Zardari, copresidente del PPP junto a su hijo Bilawal, afirmó que teme ser asesinato como su esposa.
«Vengaremos el martirio de Benazir Bhutto por la vía democrática», afirmó Zardari.
«Si lo logro, me veréis con vida. Si soy asesinado como ella, vosotros llevaréis mi féretro a la tumba», agregó.
Fuertes medidas de seguridad fueron desplegadas para la ceremonia en la pequeña localidad rural de Garhi Juda Bajsh, donde Bhutto fue enterrada un día después de su asesinato el 27 de diciembre.
Cientos de tropas paramilitares y de soldados hacían guardia mientras la multitud que entraba en el mausoleo para lanzar pétalos de rosa sobre la tumba de Bhutto debía primero pasar por los detectores de metales.
La ex primera ministra paquistaní y principal líder de la oposición al presidente Pervez Musharraf fue asesinada el 27 de diciembre al término de un mitin electoral en un atentado suicida en Rawalpindi, en los alrededores de Islamabad.
Los violentos disturbios que estallaron tras su asesinato provocaron el aplazamiento de las elecciones, inicialmente previstas para el 8 de enero, y la suspensión de la campaña electoral del PPP durante los 40 días de luto.
El gobierno acusó a un líder tribal islamista afín a los talibanes y a la red Al Qaida de haber orquestado el asesinato. Sin embargo, antes de su muerte Bhutto escribió que miembros del gobierno y de los servicios de inteligencia conspiraban para matarla.
Un equipo de investigadores de la célebre policía británica de Scotland Yard, cuya ayuda había solicitado el presidente Musharraf en la investigación del asesinato, regresó a Pakistán hoy y debía presentar un informe a finales de esta semana.
Mientras tanto, la policía detuvo hoy a dos personas en relación con la muerte de Bhutto.
«El equipo que investiga el atentado detuvo hoy a dos presuntos terroristas muy relevantes, Hasnain y Rafaqat, originarios de Rawalpindi», declaró un alto responsable de la seguridad paquistaní que requirió el anonimato.
Las autoridades paquistaníes advirtieron de que puede haber nuevos atentados contra figuras políticas durante la campaña electoral, lo que muchos consideraron como un intento de evitar que los opositores a Musharraf salgan a las calles.
Pese a las advertencias y al intenso frío, muchas personas, entre ellas mujeres y niños, pasaron la noche en tiendas de campaña para levantarse al alba y cantar versículos del Corán en honor de Bhutto.
La policía paquistaní detuvo hoy a dos importantes «presuntos terroristas» en relación con el asesinato de la líder opositora Benazir Bhutto, indicaron las fuerzas de seguridad.
«El equipo que investiga el atentado detuvo hoy a dos presuntos terroristas muy relevantes, Hasnain y Rafaqat, originarios de Rawalpindi», declaró un alto responsable de la seguridad paquistaní que requirió el anonimato.
La ex Primera Ministra y líder de la oposición fue asesinada en un atentado suicida en Rawalpindi, cerca de Islamabad, al término de un mitin electoral el 27 de diciembre. El gobierno acusó a un líder islamista afín a Al-Qaeda de haber orquestado el asesinato.