Debo confesar que no fue sino hasta el jueves de la semana pasada que ingresé con detenimiento a la página Web de La Hora y debo manifestar mi felicitación a quienes la hacen posible al, convertirla en una página interactiva e interesante.
Precisamente, al «explorarla» me encontré algunos comentarios a mis tres últimas columnas, así como una metidota de pata atribuible exclusivamente a quien estos escribe, la cual la corroboré en el medio escrito.
Empecemos con los comentarios. El Ingeniero Carlos Asturias Paz, también columnista de La Hora, se refiere a lo escrito el 17/1/08 bajo el título «Veremos que pasa», en donde me referí particularmente al recuerdo de Tono Colom Argueta, con el sentimiento del amigo fraterno y generoso que siempre fue conmigo. Al respecto el ingeniero Asturias dice: «si conoció a Tono y hubiera conocido a Manuel, su reconocimiento hubiera sido mayor». Durante alrededor de 38 años en que esporádicamente ha salido está columna en tres medios, en numerosas ocasiones me referí a Meme Colom con palabras que se las merecía: un gran líder político, el mejor alcalde, un profesional intachable y futuro presidente de Guatemala hasta su vil y cobarde asesinato que todos repudiamos y le dolió a Guatemala. Y sí, afortunadamente conocí a Meme y tuve el honor de ser su amigo. El señor José Alejandro de León Castillo se refiere a mi columna del 24/1/08, con el título «empezaron los trancazos», relativa a las críticas que en poco tiempo ha recibido el actual presidente ílvaro Colom y señaló algunos de los errores cometidos, como el haberle dado demasiado poder a su esposa Sandra Torres de Colom, independientemente de sus conocimientos y capacidad. Dice el señor León Castillo «espero de todo corazón que doña Sandra no se convierta en una Imelda Marcos, cualquier parecido es obra de la casualidad (sic)». Igual espero yo don José Alejandro.
Don Marco Vinicio Mejía, también columnista de La Hora, se refiere a mi columna del 31/1/08 bajo el título «Falta Liderazgo» en donde en términos laudatorios me refiero a la «década fragante» como la llama don Marco Vinicio al período revolucionario 1944-1954, aunque advierte que «corremos el riesgo de idealizar esta etapa» y termina con una frase lapidaria «La historia no se escribe con juicios de valor, sino con relación de hechos». En lo personal estimo que aún bajo el riguroso análisis científico de un historiador siempre se encontrarán sesgos, si no en hechos simples con lugares, fechas, horas, etcétera, en los aspectos subjetivos que cada historia conlleva, aunque se intente lograr un grado máximo de objetividad, cosa que es tan irreal como la perfección del ser humano. Por otra parte, una columna de opinión, en una gran parte está conformada por juicios de valor absolutamente personales, máxime el uso no es historiador, sino columnista a plazos.
METIDA DE PATA. Precisamente en esta última columna publiqué que tras la caída de Ubico, en la Revolución de Octubre se había derrocado a Lázaro Chacón. ¡Que va! Don Lázaro Chacón nació en Teculután, Zacapa el 27/7/1873 y murió en 1931. Fue presidente tras la muerte del general José María Orellana del 26/9/1926 al 12/12/1930, en tanto el General Federico Ponce Vaides, tras la caída de Ubico formó parte del triunvirato integrado por los Generales Buenaventura Pineda y Eduardo Villagrán Ariza, la cual solo duró unos días y quedó como presidente Ponce Vaides, quien fue derrocado al poco tiempo por el movimiento del 20 de Octubre del 44. Perdón por este craso error y como dice un mi nieto «ya no lo vuelvo a hacer».