La violencia comienza en casa


Los jóvenes guatemaltecos poseen altos niveles de exposición a la violencia.

Según estudio sobre la situación de la niñez y la juventud en la región, la familia, escuela y autoridades son los principales causantes de los comportamientos violentos de los jóvenes.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

La Sociedad Civil para la Juventud-Fundación para la Juventud (Sodeju-Fundaju) presentó junto a organizaciones internacionales un estudio que revela las principales causas que ocasionan los comportamientos agresivos de los jóvenes en Guatemala, México y Honduras.

Los resultados de la encuesta advierten que Guatemala es el paí­s de la región donde los jóvenes tienen más facilidades para integrarse a una pandilla; sin embargo, existe un fuerte rechazo hacia los grupos delincuenciales y agresivos.

El 3.8% de los entrevistados aseguró pertenecer a una mara, denominación regional que se da a las pandillas, mientras que un 93.8 por ciento dijo no pertenecer a grupos delincuenciales, ya que esto representa una amenaza para su integridad fí­sica y mental.

Ví­ctor Gudiel, directivo de Sodeju-Fundaju, aseguró que la mayorí­a de los jóvenes rechazan la violencia, a pesar de que la sociedad mantiene controles represivos sobre el grupo.

«Los jóvenes necesitan espacios de participación dentro de la sociedad y oportunidades para mejorar sus condiciones económicas, y no controles represivos que violen sus derechos de libre expresión y locomoción», indicó.

Guatemala, más agresiva

Los datos comparativos apuntan que Guatemala es el paí­s donde los jóvenes son los más afectados por la violencia intrafamiliar, el 75% de los entrevistados aseguró ser ví­ctima de agresiones verbales dentro de su hogar, mientras que en Honduras, el 47 por ciento.

El 39% de los adolescentes guatemaltecos dijo haber sufrido de violencia fí­sica por parte de familiares y amigos dentro de su hogar, mientras que en México, solo el 30% aseguró haber tenido este problema.

Héctor Morales, especialista en temas de niñez y adolescencia en México, indicó que los jóvenes de los tres paí­ses coincidieron en que los principales agresores de los derechos humanos son las autoridades, miembros de seguridad nacional, familiares y personal de los centros educativos.

El especialista refiere que existen diversos factores que intervienen en las conductas agresivas, entre ellos los factores culturales e históricos, que son similares en la región, además de las relaciones con personas ligadas con el narcotráfico y crimen organizado, que buscan a jóvenes para poder operar.

Finalmente, los especialistas recomendaron realizar investigaciones más profundas sobre la temática e integrar polí­ticas en los gobiernos, para permitir que los jóvenes mejoren sus condiciones económicas a través del desarrollo profesional.