Las bolsas europeas operaban con nerviosismo hoy, después de haber cerrado en rojo ayer, en tanto que las plazas asiáticas registraron una caída general, inquietas ante nuevas señales de recesión en Estados Unidos.
La víspera en Wall Street, el Dow Jones cerró con baja de 2,93% y el Nasdaq con retroceso de 3,20%. Los mercados europeos y sudamericanos también terminaron hundidos en el rojo.
Hoy a mediodía, el índice CAC 40 de la bolsa de París ganaba 0,20% en un mercado muy inestable. En Londres, el índice Footsie 100 perdía un 0,21% y en Francfort, el Dax ganaba 0,18% a la misma hora.
La bolsa de Madrid estaba mejor orientada y el Ibex 35 ganaba un 1,51% a mediodía, después de haber registrado un retroceso de 5,19% ayer.
Las bolsas asiáticas sufrieron una nueva jornada negra hoy, cuando llegaron a perder hasta un 5%. En Tokio, la segunda plaza financiera del planeta, el índice Nikkei cerró con pérdidas espectaculares del 4,7%.
La situación era peor en Hong Kong, donde al término de una sesión de tan sólo media jornada y en víspera de los cuatro días festivos del Año Nuevo chino, el índice Hang Seng perdió 5,4%.
También la bolsa de Singapur perdió 3,5% y Sidney retrocedió 3,2%.
«El mercado imita a Wall Street y es probable que baje aún más si los temores de recesión se confirman», comentó Conita Hung, una analista de Asia Securities en Hong Kong.
«La presión para vender antes de las vacaciones del Año Nuevo chino pesó en el mercado, ya que la mayor parte de inversores retiran sus ganancias después de las recientes alzas», agregó.
La bolsa de Manila cerró con baja de 1,77%, Kuala Lumpur retrocedió un 1,2% y Bangkok un 1,62%. Todavía sin cerrar los negocios, Bombay operaba en baja de 2,57% y en Yakarta, el retroceso era de 2,41%.
«Esta situación sólo ilustra hasta qué punto el mercado está frágil y prudente. Al menor atisbo de un problema o a la menor señal de debilidad, es como si le dieran una paliza», lamentó Joe Youssef, consejero de clientela privada en Macquarie Private Wealth, en Sidney.
Según los corredores, esta caída general en las bolsas mundiales fue provocada por la inesperada contracción en el mastodóntico sector de los servicios en Estados Unidos por primera vez en cinco años. El índice ISM quedó situado en 41,9% en enero frente al 54,4% de diciembre, lo cual hizo pensar que tal vez la primera economía mundial se encuentre en peor situación que la que describen los expertos.
Tras un principio de año catastrófico, las bolsas mundiales habían recuperado una cierta estabilidad gracias a los recortes en las tasas de interés de la Reserva Federal estadounidense (la Fed) y a un plan de reactivación económica norteamericana.
«Los mercados recibieron una bofetada con el retroceso del ISM» ya que la actividad del sector servicios «tiene una enorme importancia en la economía estadounidense», en la que representa cuatro quintos de la actividad total, destacó Valerie Plagnol, del banco Crédit Mutuel-CIC.
Según Lawrence de León, analista de Accord Capital Equities de Manila, «los efectos de la desaceleración económica estadounidense comienzan a dejarse sentir en todas las estadísticas».
«Creo que debemos prepararnos para nuevos datos económicos negativos en Estados Unidos en los próximos meses», advirtió Lanang Trihardian, analista en Erdika Elit de Yakarta.